Los 11 electrodomésticos que más consumen energía aunque estén apagados

Expertos alertan sobre el “consumo fantasma”, un hábito cotidiano que incrementa el gasto eléctrico y acorta la vida útil de los equipos

Los 11 electrodomésticos que más consumen energía aunque estén apagados

En la rutina diaria, los electrodomésticos son aliados indispensables. Sin embargo, muchos continúan consumiendo energía incluso cuando no están en funcionamiento. Este fenómeno, conocido como “consumo fantasma”, pasa inadvertido en la mayoría de los hogares, pero tiene un impacto real en la factura de luz y en el medio ambiente.

Según especialistas en eficiencia energética, una parte considerable del gasto eléctrico proviene de dispositivos enchufados las 24 horas del día. Aunque parezcan apagados, algunos siguen recibiendo corriente para mantener relojes, memorias o sistemas de actualización automática activos.

El problema no es menor: este tipo de consumo puede representar hasta un 10% del gasto total mensual de electricidad, dependiendo de la cantidad de equipos conectados y el tiempo que permanecen enchufados.

Por qué conviene desenchufar los equipos

Desconectar los aparatos cuando no se utilizan genera varios beneficios. En primer lugar, permite reducir el gasto eléctrico mensual y alivia la presión sobre la red de energía, sobre todo en épocas de alta demanda.

Además, ayuda a prolongar la vida útil de los electrodomésticos. Mantenerlos enchufados de forma permanente puede provocar sobrecargas o daños ante picos de tensión, e incluso aumentar el riesgo de incendios domésticos.

Los especialistas también destacan el impacto ambiental positivo de esta práctica. Al disminuir el consumo energético innecesario, se reduce la huella de carbono y se colabora con un uso más responsable de los recursos.


Los once electrodomésticos con consumo oculto

La Comisión Federal de Electricidad de México y diversos organismos dedicados al ahorro energético identificaron cuáles son los aparatos que más energía consumen pese a no usarse:

  1. Consolas de videojuegos: aunque estén apagadas, pueden mantenerse en modo de espera o actualizarse de manera automática.
  2. Equipos de sonido: sus relojes y receptores permanecen activos, lo que genera un gasto continuo.
  3. Computadoras y monitores: incluso en suspensión, siguen absorbiendo energía para mantener ciertos procesos.
  4. Cargadores de celulares y notebooks: al quedar conectados, siguen consumiendo electricidad aunque no carguen ningún dispositivo.
  5. Impresoras: muchos modelos permanecen encendidos en modo de espera para iniciar tareas de manera inmediata.
  6. Microondas: las pantallas y relojes digitales requieren un flujo constante de energía.
  7. Ventiladores eléctricos: además del consumo, el uso prolongado puede acortar su durabilidad.
  8. Calefactores eléctricos: son uno de los aparatos con mayor consumo oculto, incluso apagados.
  9. Cafeteras automáticas: los paneles digitales permanecen encendidos y listos para el próximo uso.
  10. Lavadoras: sus sistemas electrónicos quedan en modo de espera aunque no estén en funcionamiento.
  11. Secadoras: al igual que la lavadora, consumen energía incluso sin ser utilizadas.

Pequeños cambios, grandes resultados

El consumo fantasma puede parecer insignificante, pero acumulado durante el mes genera un gasto considerable. Por eso, los especialistas recomiendan desenchufar los aparatos cuando no se usan, especialmente durante la noche o en momentos de ausencia prolongada.

También sugieren el uso de regletas con interruptor, que permiten cortar la corriente de varios dispositivos al mismo tiempo de manera práctica y segura.

Adoptar este hábito no solo contribuye al ahorro económico y al cuidado de los electrodomésticos, sino que también implica una acción concreta frente al cambio climático. Un pequeño gesto en cada hogar puede tener un gran impacto en la eficiencia energética global.

Foto portada: Shutterstock

consumo fantasmaelectricidadahorro energéticoelectrodomésticosmedio ambiente

NoticiasD

8 Octubre 2025