
En la rutina diaria, los electrodomésticos son aliados indispensables. Sin embargo, muchos continúan consumiendo energía incluso cuando no están en funcionamiento. Este fenómeno, conocido como “consumo fantasma”, pasa inadvertido en la mayoría de los hogares, pero tiene un impacto real en la factura de luz y en el medio ambiente.
Según especialistas en eficiencia energética, una parte considerable del gasto eléctrico proviene de dispositivos enchufados las 24 horas del día. Aunque parezcan apagados, algunos siguen recibiendo corriente para mantener relojes, memorias o sistemas de actualización automática activos.
El problema no es menor: este tipo de consumo puede representar hasta un 10% del gasto total mensual de electricidad, dependiendo de la cantidad de equipos conectados y el tiempo que permanecen enchufados.
Desconectar los aparatos cuando no se utilizan genera varios beneficios. En primer lugar, permite reducir el gasto eléctrico mensual y alivia la presión sobre la red de energía, sobre todo en épocas de alta demanda.
Además, ayuda a prolongar la vida útil de los electrodomésticos. Mantenerlos enchufados de forma permanente puede provocar sobrecargas o daños ante picos de tensión, e incluso aumentar el riesgo de incendios domésticos.
Los especialistas también destacan el impacto ambiental positivo de esta práctica. Al disminuir el consumo energético innecesario, se reduce la huella de carbono y se colabora con un uso más responsable de los recursos.

La Comisión Federal de Electricidad de México y diversos organismos dedicados al ahorro energético identificaron cuáles son los aparatos que más energía consumen pese a no usarse:
El consumo fantasma puede parecer insignificante, pero acumulado durante el mes genera un gasto considerable. Por eso, los especialistas recomiendan desenchufar los aparatos cuando no se usan, especialmente durante la noche o en momentos de ausencia prolongada.
También sugieren el uso de regletas con interruptor, que permiten cortar la corriente de varios dispositivos al mismo tiempo de manera práctica y segura.
Adoptar este hábito no solo contribuye al ahorro económico y al cuidado de los electrodomésticos, sino que también implica una acción concreta frente al cambio climático. Un pequeño gesto en cada hogar puede tener un gran impacto en la eficiencia energética global.
Foto portada: Shutterstock
NoticiasD
8 Octubre 2025