
Este martes, 17 de septiembre, la provincia de Jujuy fue escenario de una nueva jornada de represión entre las fuerzas policiales y trabajadores de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA). Los obreros, que se encontraban realizando un corte en la Ruta Nacional N°34, exigían la reactivación de obras públicas paralizadas en la ciudad de Libertador General San Martín. La situación derivó en un enfrentamiento, que dejó heridos tanto entre los manifestantes como entre los efectivos policiales.
El conflicto comenzó alrededor de las 10.30 de la mañana, cuando un grupo de aproximadamente 80 trabajadores de la construcción se apostó sobre la ruta, interrumpiendo parcialmente el tránsito. La policía acudió al lugar con la intención de despejar la carretera, ya que los cortes de ruta están prohibidos por la legislación provincial. Sin embargo, los manifestantes se negaron a retirarse, lo que desencadenó un enfrentamiento entre ambas partes.
En medio del enfrentamiento, los manifestantes arrojaron objetos contundentes hacia los efectivos, quienes respondieron con balas de goma. Tras varios minutos de tensión, la policía logró liberar la calzada y los trabajadores se replegaron a la banquina. A pesar de esto, los manifestantes no abandonaron completamente la zona hasta el mediodía, dejando tras de sí una situación cargada de incertidumbre.
El principal reclamo de los trabajadores de la UOCRA gira en torno a la paralización de varias obras públicas en la ciudad de Libertador General San Martín. Estas obras, que son vitales tanto para la infraestructura local como para el empleo en la región, han quedado suspendidas indefinidamente, lo que ha generado una creciente preocupación entre los obreros del sector.
En declaraciones recientes, algunos de los manifestantes expresaron su malestar ante la situación: «Nosotros lo único que pedimos es que se reactiven las obras, porque sin trabajo no podemos llevar el pan a nuestras casas«, comentó uno de los trabajadores presentes en la protesta. Los obreros denuncian que desde hace varios meses se encuentran en una situación de incertidumbre, sin recibir respuestas claras por parte de las autoridades sobre cuándo se retomarán los proyectos.
La interrupción de estas obras no solo afecta a los trabajadores directamente involucrados, sino también a otros sectores vinculados, como proveedores de materiales y servicios, que dependen de la construcción para mantenerse operativos. Los manifestantes señalan que esta situación ha generado una crisis económica en la región, agravada por la falta de respuestas concretas de los responsables gubernamentales.
Las autoridades locales, por su parte, argumentaron que la suspensión de las obras se debe a cuestiones presupuestarias y a la espera de fondos provenientes de la Nación para poder retomar las actividades. Sin embargo, los trabajadores aseguran que ya no pueden esperar más tiempo y exigen soluciones inmediatas.
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17 Septiembre 2024