
Las empresas radicadas en Tierra del Fuego podrán solicitar una reducción de los aportes que realizan al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, conocido como FAMP. La habilitación surge tras la decisión del Gobierno nacional de eliminar los aranceles a la importación de teléfonos celulares, una medida que generó preocupación en el entramado productivo de la provincia por su impacto directo en la competitividad local.
El FAMP cumple un rol clave en el desarrollo económico fueguino, ya que financia proyectos destinados a diversificar la matriz productiva y reducir la dependencia del sector electrónico. Las compañías que operan bajo el régimen de promoción industrial aportan actualmente un porcentaje de los beneficios fiscales que reciben, recursos que luego se reinvierten en iniciativas productivas dentro del territorio provincial.
La normativa publicada en el Boletín Oficial habilita a las firmas fueguinas a presentar solicitudes formales para revisar y reducir el monto de sus aportes al fondo. El objetivo es compensar el impacto que generan los cambios arancelarios en los costos de producción y en la capacidad de competir frente a productos importados.
Cada empresa deberá acreditar cómo la eliminación de aranceles afecta su actividad, su estructura de costos y su proyección económica. La autoridad de aplicación analizará cada caso de manera individual, con intervención del Comité Ejecutivo del FAMP, que evaluará tanto la situación productiva como el efecto de la reducción sobre los recursos del fondo.
La disposición también contempla la posibilidad de aplicar reducciones generales para sectores específicos de la industria fueguina que enfrenten un deterioro significativo de sus condiciones de producción. En situaciones críticas, incluso se abre la opción de suspender temporalmente el aporte, con el fin de sostener la continuidad de la actividad industrial.
La quita de aranceles a los celulares modificó de forma abrupta el contexto en el que se desarrolla gran parte de la industria fueguina. En una provincia donde el sector industrial concentra una porción central del empleo privado, cualquier alteración en las reglas de juego repercute directamente en los trabajadores, las familias y la economía local.
La posibilidad de reducir los aportes al FAMP aparece como una herramienta de alivio para las empresas, pero también genera debate sobre el futuro del fondo y su capacidad para seguir financiando proyectos productivos en Tierra del Fuego. El desafío pasa por equilibrar la necesidad de sostener el empleo industrial con la continuidad de políticas que promuevan el desarrollo económico provincial.
Desde el sector productivo y sindical siguen de cerca la implementación de esta medida, mientras se multiplican los reclamos para que las decisiones nacionales contemplen las particularidades geográficas, sociales y económicas de la provincia. En este contexto, la reducción de aportes al FAMP se presenta como un paliativo en medio de un escenario que mantiene en alerta a la industria fueguina y a toda la comunidad.
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20 Enero 2026