
La Policía Nacional de Paraguay brindó detalles sobre los incidentes que derivaron en la suspensión del clásico entre Olimpia y Cerro Porteño disputado en el estadio Defensores del Chaco. De acuerdo con el informe oficial, los primeros focos de conflicto surgieron en los accesos, minutos antes del inicio del encuentro, cuando un grupo numeroso de hinchas visitantes llegó fuera de horario e intentó ingresar sin entradas válidas.
El desborde se produjo en el perímetro del estadio, donde la presión de los aficionados superó a los efectivos desplegados. La tensión fue escalando y derivó en enfrentamientos que luego se trasladaron a las gradas, obligando a interrumpir el espectáculo deportivo.
El comandante de la Policía Nacional, César Silguero, expresó la postura institucional tras los hechos. “La Policía Nacional lamenta profundamente lo ocurrido y se compromete con firmeza a seguir actuando dentro del marco de la ley para prevenir, contener y sancionar cualquier conducta que ponga en riesgo el orden público y la seguridad ciudadana”, afirmó. Además, señaló que se analizan imágenes del operativo para identificar a los responsables y remitir los datos a la Fiscalía.
El director de Policía de Asunción, comisario Juan Agüero, explicó que el operativo comenzó el día anterior y que el domingo participaron unos 3.500 efectivos. Sin embargo, la situación se complicó cuando la barra visitante arribó con retraso, pese a haber sido escoltada por la propia fuerza de seguridad en 25 colectivos.
A esa circunstancia se sumó el intento de ingreso con tickets que ya habían sido utilizados o no eran válidos. “Algunos aficionados no portaban entrada, tenían entradas ya totalmente quemadas que no pasaban, justamente por el control policial y comenzaron los inconvenientes en esa parte. Los que quedaron afuera ya empezaron a crear disturbios”, detalló Agüero.
El funcionario indicó que los disturbios comenzaron cuando los hinchas que no pudieron acceder reaccionaron contra los agentes. “Personal táctico y de eventos trata de sobrellevar la situación y empieza a recibir cascotazos con elementos contundentes que parecieran ya haberse proveído por el camino. En este lugar es donde tuvimos el primer evento suscitado ayer”, explicó.
Según el comisario, primero se intentó desactivar la situación mediante diálogo. “Se trató de persuadir verbalmente. Personal de eventos deportivos y otros de prevención trataron en todo momento que se bajen los ánimos pero cuando empezó una escaramuza mayor, cuando ya teníamos personal que no pudo recomponerse, es el momento en que reciben refuerzo de antidisturbios para procurar contener esa situación”.
Tras los incidentes, la Policía informó que 18 personas fueron aprehendidas con resultado positivo en el alcotest, siete quedaron demoradas por perturbación de la paz pública, tenencia de armas blancas y estupefacientes, y seis fueron detenidas a disposición del Ministerio Público. Además, se identificó a 32 trabajadores informales en la zona del estadio.
En cuanto a los efectivos lesionados, el reporte oficial consignó 11 policías heridos, dos de ellos aún internados. La magnitud de los disturbios y la falta de garantías de seguridad llevaron finalmente a la suspensión del clásico, uno de los partidos más importantes del fútbol paraguayo.
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20 Abril 2026