
Si bien la festividad que alberga Renca todos los años es de índole netamente religiosa, también sirve como punto de encuentro multitudinario de conciudadanos y compatriotas, y la oportunidad de degustar platos típicos de la región o llevarse de souvenir una artesanía local siempre aparece como una opción atractiva. Las calles de Renca, durante este 3 de mayo, se llenaron de puestos que ofrecían panificados caseros, empanadas, locro, hamburguesas y manualidades únicas y originales, entre otras cosas.

Federico viajó hasta Renca junto con su familia desde Villa Dolores, Córdoba, en un trayecto que supera los 100 kilómetros. Juntos llevan adelante âLocura de Sándwichâ, un pequeño emprendimiento que ofrece emparedados rellenos de una variedad de carnes, con especialidad en tapa de asado y bondiola de cerdo. âEs la tercera vez que venimos, la gente ya nos conoce y siempre nos trata muy bienâ, subrayó. El productor también confesó que lo primero que hace al llegar es acercarse a la iglesia y realizar un pedido ante el Divino Señor. âLe rezo para que podamos vender todo, que nos vaya super bien. Y también por la salud y el trabajoâ, detalló.
Cerca del puesto de Federico, el aroma que emerge de la parrilla de María hace imposible no parar a observar qué es lo que están cocinando allí. âVendemos un poco de todo, tenemos tortillas a la brasa, choripán, vacío a la parrilla y locroâ, enumeró la productora, quién asiste ininterrumpidamente desde hace 11 años a la celebración en Renca. âVenimos de Córdoba capital, son más de 300 kilómetros. Siempre es una experiencia espectacular y ahora no es la excepciónâ, resaltó.

Así como llega gente de provincias cercanas, también hay muchos emprendedores de otras localidades sanluiseñas que se trasladan hasta Renca para dejar huella puntana en la festividad. Un ejemplo es el proyecto familiar que encabeza María junto con sus suegros, quienes viajaron con su carrito desde Merlo para estar presente en la jornada del viernes. âOfrecemos tortas fritas y pañuelitos, tanto con membrillo como con batataâ, explicó la productora.
La calidad de cada producto no es lo único que distingue a la mini feria, también destacan los precios accesibles que se manejan. Ángel, promesante de Villa Mercedes, vivenció por primera vez la procesión en Renca y quedó fascinado con la experiencia, pero también resultó maravillado por la exposición de los artesanos y emprendedores. âEstuvimos conociendo con mi esposa e hija un poco cada uno de los puestos y la verdad que hay muchísima variedad y los precios están muy baratosâ, aseguró.
Fuente: ANSL
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5 Mayo 2024