
Después de varias jornadas de deliberación puertas adentro en el Vaticano, finalmente se alzó el humo blanco: el nuevo líder de la Iglesia Católica es el cardenal peruano Robert Prevost. El flamante pontífice, que adoptó el nombre Alva Castillo, fue elegido por los 133 cardenales presentes en uno de los cónclaves más diversos y veloces que se recuerden.
Prevost toma la posta tras los 12 años de papado de Francisco, el argentino Jorge Mario Bergoglio, y no la tiene fácil. Le espera un panorama complicado: deberá enfrentar divisiones internas dentro del clero, recuperar la credibilidad ante los fieles y marcar el rumbo de la Iglesia en un mundo que cambia a ritmo acelerado, tanto en lo social como en lo económico.
Con esta elección se inicia una nueva etapa para el Vaticano, que busca adaptarse y seguir siendo una voz relevante en el siglo XXI.
Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, y forma parte de la Orden de San Agustín. Fue consagrado como cura en 1982 y desde entonces dedicó buena parte de su vida pastoral a Perú, especialmente en zonas humildes y en la preparación de futuros sacerdotes.
En 2015 lo designaron como obispo de Chiclayo, rol que desempeñó hasta 2023. Ese mismo año, el papa Francisco le confió un cargo de peso: lo puso al frente del Dicasterio para los Obispos y también lo nombró presidente de la Comisión Pontificia para América Latina.
Prevost cuenta con una sólida formación en teología y derecho canónico, y suma décadas de trabajo pastoral en tierras latinoamericanas. Su recorrido se destaca por una notable habilidad para tender puentes entre culturas y realidades distintas dentro del mundo eclesiástico. En 2025 fue ascendido al rango episcopal dentro del Colegio de Cardenales, lo que consolidó aún más su rol clave en la cúpula del Vaticano.
La historia de vida del cardenal Robert Francis Prevost tiene un tinte muy particular que enlaza a Estados Unidos con América del Sur. Nacido en Chicago en 1955, lleva en la sangre una rica herencia cultural: su madre es ecuatoriana y su padre tiene raíces francesas. Aunque creció en territorio yanqui, en 2015 también adoptó la ciudadanía peruana y hoy en día tiene su DNI del Perú. Esta mezcla de orígenes se refleja claramente en su modo de vivir la fe y en su compromiso pastoral, siempre marcado por el diálogo entre culturas.
Desde aquel histórico 2013 en que Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa, la chimenea de la Capilla Sixtina no había vuelto a largar humo blanco. Este jueves 8 de mayo, el tradicional humo claro volvió a asomar, anunciando al mundo que el cónclave había llegado a un acuerdo: Robert Prevost era el nuevo pontífice. A diferencia del humo negro, que indica que no hubo definición, lograr el humo blanco requiere una precisión quirúrgica en la preparación de los químicos para que el mensaje sea claro.
Para que un cardenal sea elegido Papa, tiene que reunir al menos dos tercios de los votos de los presentes, es decir, un mínimo de 90 voluntades. Si ningún candidato alcanza ese número, el proceso se repite con nuevas votaciones. El ritmo habitual incluye hasta cuatro rondas diarias: dos a la mañana y dos a la tarde, hasta que haya consenso.
NoticiasD
8 Mayo 2025