
Las recientes lluvias intensas y huaicos en distintas regiones de Perú no solo dejaron daños materiales y desplazamientos, sino también un nuevo desafío sanitario: un brote de dengue que amenaza a comunidades afectadas por los desastres naturales.
Especialistas del Ministerio de Salud del Perú (Minsa) advierten que la proliferación de estos insectos aumenta en ambientes con agua estancada y residuos tras precipitaciones prolongadas.
El infectólogo Renzo Oviedo, del Servicio de Salud PUCP, explicó que no todas las picaduras implican el mismo riesgo, pero en zonas donde el virus circula activamente es clave prestar atención a los síntomas.
Las señales que requieren atención médica inmediata incluyen:
Estas manifestaciones pueden indicar una enfermedad viral como el dengue o una reacción alérgica severa.
Las autoridades sanitarias recomiendan:
Los expertos también advierten evitar prácticas incorrectas como apretar la picadura, succionar la herida o aplicar remedios caseros no indicados, ya que pueden agravar la lesión.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) recuerda que el dengue se transmite por la picadura de mosquitos infectados, especialmente el Aedes aegypti. Aunque muchas picaduras solo generan molestias locales, en contextos de alta circulación viral pueden derivar en cuadros graves.
El riesgo se incrementa porque los mosquitos encuentran en techos, patios y recipientes abandonados lugares óptimos para depositar sus huevos, lo que acelera el ciclo reproductivo tras las lluvias.
El Minsa y organismos internacionales impulsan campañas para eliminar criaderos y fortalecer la información en comunidades vulnerables. Las autoridades recomiendan priorizar la vigilancia epidemiológica en zonas donde persiste la acumulación de agua.
Adaptar estas prácticas incluso fuera de la temporada de lluvias permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante futuros brotes y reducir el impacto del dengue en el país.
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25 Febrero 2026