
El presidente de Daniel Noboa expresó su intención de avanzar hacia una normalización de las relaciones diplomáticas con México, al tiempo que destacó los objetivos de su gestión en materia económica y de seguridad. En una entrevista concedida a la cadena Azteca Noticias, el mandatario realizó un balance de los desafíos que enfrenta Ecuador y aseguró que su administración trabaja para consolidar una etapa de estabilidad después de años marcados por la violencia, la crisis económica y la incertidumbre política.
Durante la conversación, Noboa sostuvo que recibió un país atravesado por múltiples dificultades, entre ellas problemas financieros, retrasos en pagos, una creciente inseguridad y una fuerte caída de la inversión extranjera. Sin embargo, afirmó que su Gobierno logró encaminar una recuperación gradual y generar condiciones más favorables para atraer capitales y fortalecer la actividad económica.
“Hoy Ecuador está en el rumbo correcto”, afirmó el mandatario. Además, remarcó que una de las prioridades de su gestión consiste en ampliar las oportunidades para los jóvenes y mejorar las condiciones de vida de la población.
Al referirse a la lucha contra el crimen organizado, el jefe de Estado consideró que el desafío requiere una estrategia integral que vaya más allá de las acciones policiales y militares. Según explicó, el combate a las organizaciones criminales debe complementarse con medidas orientadas a impulsar el empleo, promover inversiones y fortalecer los programas sociales.
Para Noboa, la reducción de la violencia no depende únicamente de la respuesta de las fuerzas de seguridad, sino también de la capacidad del Estado para generar alternativas económicas y sociales que reduzcan los factores que favorecen el crecimiento de las redes delictivas.
En ese sentido, señaló que el desarrollo productivo y la generación de empleo forman parte de una misma política destinada a mejorar la seguridad y brindar mayores perspectivas de futuro a la población.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la relación entre Ecuador y México, deteriorada en los últimos años a raíz de diferencias diplomáticas vinculadas al exvicepresidente Jorge Glas.
Noboa manifestó que no existen razones para que ambos países mantengan una ruptura permanente de relaciones y reconoció que le gustaría avanzar hacia un restablecimiento del vínculo bilateral. No obstante, insistió en que Ecuador no puede aceptar que las sedes diplomáticas sean utilizadas para brindar protección a dirigentes políticos con causas judiciales abiertas.
El mandatario cuestionó la posibilidad de que funcionarios o exfuncionarios investigados en Ecuador invoquen persecución política para acceder a mecanismos de protección en territorio mexicano. Al referirse a esta situación, sostuvo que se trata de un problema que excede un caso individual y que impacta en la relación entre ambos países.
“No puede continuar”, señaló al hablar sobre la posibilidad de que políticos con problemas judiciales obtengan asilo en México.
En el tramo final de la entrevista, Noboa analizó el escenario político latinoamericano y advirtió sobre las dificultades que genera la creciente polarización ideológica en distintos países de la región.
Según planteó, los debates públicos suelen quedar atrapados en posiciones extremas que dificultan la construcción de acuerdos y reducen los márgenes para alcanzar consensos. También cuestionó a los sectores que presentan determinadas corrientes ideológicas como únicas respuestas posibles a las demandas sociales.
Para el presidente ecuatoriano, este clima de confrontación permanente representa uno de los principales desafíos para las democracias latinoamericanas, ya que complica el diálogo político y limita la capacidad de los gobiernos para impulsar soluciones de largo plazo.
Fuente: El Comercio
NoticiasD
17 Junio 2026