
La incertidumbre creada por la llegada de un nuevo gobierno, las redefiniciones políticas sobre las energías limpias y las fluctuaciones en el apoyo global hacia la sostenibilidad están marcando un panorama desafiante para los proyectos de hidrógeno verde en el país.
En medio de un cambio gubernamental, las iniciativas vinculadas al hidrógeno verde han sufrido ajustes y reconsideraciones. Durante la transición, representantes de la Asociación Uruguaya de Energías Renovables (Auder) se reunieron con autoridades del Ministerio de Industria, Energía y Minería para discutir la importancia de generar consenso social y político en los planes energéticos de largo plazo. Entre las principales propuestas, se encuentra una planificación energética que abarca el período de 2030 a 2050, destacando la necesidad de una hoja de ruta que contemple la expansión de energías renovables y la movilidad sostenible.
Sin embargo, la situación actual del sector de hidrógeno verde está lejos de ser la esperada. A pesar de ser considerado un pilar de la futura matriz energética del país, el proyecto de mayor envergadura, liderado por HIF Global, se enfrenta a un proceso de reescalado, y ya no se prevé que sea tan ambicioso como originalmente se había planteado. El presidente de Auder, Diego Oroño, explicó que los planes se han reducido considerablemente, ya que la producción de hidrógeno verde proyectada será de menor escala. Además, el gobierno de Yamandú Orsi ha mostrado ciertas dudas sobre los contratos firmados con las empresas involucradas, lo que ha generado incertidumbre respecto a los plazos y la financiación de estos proyectos.
Uno de los factores que ha contribuido a esta desaceleración es el contexto global, donde la agenda negacionista del cambio climático ha ganado terreno. La retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París durante la presidencia de Donald Trump, junto con la falta de compromiso por parte de países europeos clave, ha frenado el financiamiento destinado a las energías limpias. Oroño destacó que el éxito de los proyectos de hidrógeno verde depende en gran medida de la presencia de compradores internacionales dispuestos a adquirir el producto, algo que aún no se ha materializado debido a la falta de incentivos gubernamentales en las principales economías del mundo.
La falta de apoyo global a las energías renovables, sumada a las decisiones internas de Uruguay, está poniendo en riesgo la viabilidad de estos proyectos, que representan una de las apuestas más ambiciosas en la transición energética del país. A pesar de los obstáculos, Uruguay sigue apostando por un futuro con energías limpias, aunque con un paso más cauteloso y menos optimista que en los primeros momentos del proyecto.
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27 Marzo 2025