
El Ministerio de Educación de La Rioja dispuso la flexibilización de horarios y de la organización escolar en todos los establecimientos educativos de la provincia como respuesta a la alerta naranja por frío extremo emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. La medida busca proteger la salud de estudiantes, docentes y trabajadores de la educación, al mismo tiempo que garantiza la continuidad de las actividades pedagógicas.
La decisión alcanza a las instituciones de los niveles obligatorios, el Nivel Superior y todas las modalidades educativas. Cada escuela podrá adaptar el funcionamiento diario según las condiciones climáticas y las características de su comunidad, con el propósito de reducir los riesgos que generan las bajas temperaturas registradas en distintos departamentos riojanos.
Desde la cartera educativa señalaron que esta disposición se apoya en la Resolución N.º 0274/25, normativa que permite adoptar medidas extraordinarias cuando fenómenos meteorológicos afectan el normal desarrollo de las clases y requieren respuestas inmediatas para resguardar a la comunidad educativa.
Las autoridades remarcaron que la prioridad consiste en preservar la integridad física de quienes concurren diariamente a los establecimientos escolares, especialmente durante jornadas en las que el frío intenso dificulta los traslados y la permanencia en espacios abiertos.
Con la vigencia de la alerta naranja en todo el territorio provincial, los equipos directivos y los supervisores quedaron facultados para implementar modificaciones en la organización institucional cuando las condiciones climáticas lo justifiquen.
Entre las medidas que podrán adoptar figuran la adecuación de los horarios de ingreso y salida, la reorganización de las actividades escolares y otras decisiones vinculadas con el funcionamiento cotidiano de cada establecimiento. El objetivo consiste en reducir la exposición de estudiantes y trabajadores a las temperaturas extremas sin interrumpir el proceso educativo.
El Ministerio de Educación destacó que cada institución evaluará la situación particular de su departamento y las necesidades de su comunidad educativa antes de definir las medidas que aplicará. De esta manera, cada escuela contará con la autonomía necesaria para responder a las condiciones locales y garantizar un funcionamiento seguro.
Las autoridades también señalaron que las decisiones deberán contemplar tanto la protección de la salud como la continuidad de las trayectorias escolares, evitando que las condiciones climáticas afecten el derecho a la educación.
La flexibilización autorizada forma parte de las herramientas previstas por la Resolución N.º 0274/25, que establece mecanismos para responder a situaciones excepcionales derivadas de eventos meteorológicos adversos.
Esta normativa permite que supervisores y directivos adapten el funcionamiento institucional cuando factores climáticos comprometan el normal desarrollo de las actividades escolares. El procedimiento busca ofrecer respuestas ágiles frente a contingencias que puedan poner en riesgo a estudiantes, docentes y personal educativo.
Desde el Ministerio recordaron que la resolución contempla diferentes escenarios de emergencia y prioriza siempre la protección de las personas por encima de cualquier otra consideración administrativa.
En ese contexto, la alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional motivó la aplicación de estas disposiciones debido al impacto que las bajas temperaturas generan sobre gran parte del territorio riojano.
La cartera educativa reiteró que el principal objetivo de esta medida consiste en resguardar la salud y la seguridad de quienes integran el sistema educativo provincial durante el período de frío extremo.
Las autoridades destacaron que las escuelas deberán actuar con criterios de prevención, considerando las características de cada edificio, las condiciones de acceso, las distancias que recorren estudiantes y docentes y las particularidades climáticas de cada departamento.
Asimismo, remarcaron que el acompañamiento de las familias resultará fundamental para garantizar la correcta implementación de las medidas organizativas que adopte cada institución.
Con esta decisión, el Ministerio de Educación de La Rioja busca ofrecer una respuesta rápida ante el fenómeno meteorológico que afecta a toda la provincia, otorgando flexibilidad a los establecimientos para que puedan continuar con las actividades escolares sin descuidar el bienestar de estudiantes, docentes y trabajadores de la educación. La medida refleja una estrategia preventiva orientada a minimizar los riesgos derivados de las bajas temperaturas y asegurar que cada comunidad educativa pueda afrontar esta situación con las condiciones de seguridad necesarias.
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2 Julio 2026