
La escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a sacudir a los mercados internacionales y tuvo un impacto inmediato sobre los activos argentinos. En ese escenario, el riesgo país volvió a subir con fuerza y superó los 430 puntos, mientras las acciones y los bonos registraron pérdidas por el aumento de la incertidumbre global.
La tensión geopolítica modificó el humor de los inversores, que optaron por reducir su exposición a los mercados emergentes y trasladar sus inversiones hacia activos considerados más seguros. Como consecuencia, el efecto positivo que había generado la mejora en la calificación de la deuda argentina otorgada por la agencia Moody"s quedó prácticamente neutralizado en apenas una jornada.
Durante la rueda financiera de este jueves, el indicador elaborado por JP Morgan avanzó 25 puntos y alcanzó los 435 puntos básicos, lo que representó una suba superior al 6 por ciento respecto del cierre anterior.
El movimiento respondió exclusivamente al deterioro del contexto internacional y no a factores propios de la economía argentina. La reactivación del enfrentamiento en Medio Oriente incrementó la preocupación de los mercados por una posible extensión del conflicto y sus consecuencias sobre el comercio mundial, la energía y las cadenas de suministro.
Ante este escenario, los inversores reforzaron la estrategia conocida como búsqueda de activos de calidad, abandonando posiciones de mayor riesgo para concentrar sus carteras en instrumentos financieros considerados más seguros.
Esta decisión benefició principalmente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos, cuyo rendimiento volvió a ubicarse cerca del 4,7 por ciento anual, mientras que los títulos soberanos de economías emergentes, entre ellas la Argentina, sufrieron una pérdida de valor.
Como resultado de esa caída en el precio de los bonos argentinos, el riesgo país volvió a incrementarse y reflejó el mayor costo que debería afrontar el país para acceder al financiamiento internacional.
El clima negativo también alcanzó al mercado bursátil. Las empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraron fuertes retrocesos, con pérdidas de hasta 8,5 por ciento, encabezadas por BBVA.
En tanto, el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires cayó alrededor de 1,2 por ciento, aunque las variaciones entre las distintas compañías mostraron comportamientos dispares a lo largo de la jornada.
Los operadores financieros coinciden en que la volatilidad internacional domina las decisiones de inversión. El aumento de la incertidumbre geopolítica provoca una salida de capitales desde los mercados emergentes hacia economías consideradas más estables, lo que afecta especialmente a países con elevados niveles de riesgo, como la Argentina.
Pese a esta situación, los analistas destacan que la suba del riesgo país responde principalmente a factores externos y no a un deterioro reciente de los fundamentos macroeconómicos locales.
Otro de los efectos inmediatos del conflicto fue el fuerte incremento del precio internacional del petróleo. Durante la jornada, el barril volvió a superar los 100 dólares, impulsado por el temor a eventuales interrupciones en el suministro de crudo desde una de las regiones productoras más importantes del mundo.
La suba del petróleo no solo alimenta la volatilidad financiera, sino que también genera consecuencias directas sobre la economía argentina.
Entre las primeras repercusiones aparece la posibilidad de postergar una eventual baja en los precios de los combustibles. El aumento del valor internacional del crudo obliga a mantener vigente el acuerdo de precios entre las empresas petroleras y las refinadoras, ya que una reducción en los surtidores perdería sustento frente al nuevo escenario internacional.
De esta manera, el conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a demostrar cómo los acontecimientos geopolíticos pueden modificar rápidamente las expectativas de los mercados. Mientras persista la incertidumbre en Medio Oriente, la presión sobre el riesgo país, los bonos argentinos y las acciones podría mantenerse elevada, condicionando además las perspectivas para el costo del financiamiento y la evolución de variables clave como el precio de los combustibles.
Con información de C5N
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23 Julio 2026