España consolida su liderazgo en el sector del motor: segundo productor europeo y clave en el comercio exterior

La industria automovilística española cerró 2024 con un saldo positivo de casi 16.000 millones de euros, reafirmando su peso en la economía nacional

España reafirma su posición de referencia en el panorama automovilístico europeo y global. Según el informe anual publicado por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), el sector no solo mantuvo su posición como segundo productor de vehículos en Europa, sino que también se situó entre los diez primeros del mundo en volumen de producción.

La exportación de vehículos fue determinante para el comercio exterior español en 2024, generando un superávit comercial de 15.991 millones de euros, la cifra más destacada entre todos los productos exportados desde nuestro país. Estos datos ponen de relieve la importancia estratégica de esta industria en el equilibrio económico y fiscal del Estado.

Facturación, inversión y empleo: pilares del sector automotor

La automoción española facturó el pasado año 76.855 millones de euros, lo que representa una leve caída del 2% respecto al ejercicio anterior. A pesar de ese retroceso, el sector se mostró resistente ante los desafíos globales, especialmente aquellos derivados de la transición energética y las tensiones geopolíticas que afectan a las cadenas de suministro.

A nivel de beneficios, el resultado neto alcanzó los 2.018 millones de euros, con una inversión industrial que superó los 2.400 millones, un 2,6% más que el año anterior. Esta inversión afianza al sector como uno de los más comprometidos con la modernización tecnológica del país.

Además, más de 57.000 personas trabajaron directamente en la industria, una cifra que muestra el impacto del sector sobre el empleo de calidad.

Durante la presentación del informe, el director general de ANFAC, José López-Tafall, destacó: “España se mantiene como el segundo mayor productor europeo de vehículos y dentro del Top 10 mundial. La industria de automoción es uno de los pilares fundamentales de la economía española y europea, y además contribuye a la prestación de servicios públicos gracias a sus importantes contribuciones a la hacienda pública. Por tanto, seguir apostando por su transformación significa apostar por el desarrollo del país”.

Ventas en alza, pero aún lejos del escenario prepandemia

Uno de los datos más esperados del informe anual fue el repunte de las matriculaciones de turismos nuevos, que superaron el millón de unidades por primera vez desde 2019, con un incremento del 7,1% respecto a 2023. Sin embargo, estas cifras siguen un 20% por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, lo que evidencia el margen de recuperación que aún queda por recorrer.

López-Tafall advirtió que “España, como cuarta potencia europea, debe alcanzar los 1,2-1,3 millones de ventas de turismos como mercado objetivo. Recuperar los niveles prepandemia es clave en términos económicos, y también para una correcta renovación del parque automovilístico. La falta de renovación impacta en emisiones y en la seguridad vial”.

Pese al buen desempeño comercial, la producción total de vehículos cayó un 3%, situándose en 2,3 millones de unidades.

Electrificación: avances moderados y desafíos pendientes

El mercado de vehículos electrificados cerró el año con 124.176 unidades vendidas, incluyendo turismos, furgonetas, pesados y autobuses. Esta cifra representa un descenso global del 0,4%, debido principalmente a la fuerte caída del 27,9% en ventas de vehículos comerciales eléctricos. No obstante, hubo avances en otros segmentos, como los autobuses eléctricos, cuyas ventas subieron un 24,5%.

A pesar de estas mejoras, la cuota de mercado de los turismos electrificados (11,4%) sigue lejos de la media europea del 20,7% y muy por debajo de los objetivos nacionales de reducción de emisiones.

El informe también subraya un dato preocupante: la antigüedad media del parque automovilístico español alcanzó los 14,5 años, con casi la mitad de los vehículos circulando con más de 15 años. Esta situación, además de comprometer la seguridad vial, agrava el problema medioambiental.

“Contamos con un compromiso tanto de las empresas como de las Administraciones Públicas para avanzar en el reto de descarbonizar y reducir las emisiones de nuestra movilidad por carretera. Sin embargo, el ritmo al que transformamos nuestro parque móvil no es suficiente y se deben aplicar medidas eficaces y que tengan continuidad en el tiempo. Para obtener resultados, debemos pisar el acelerador para que nuestro país sea un referente de la movilidad electrificada y se mantenga su valor industrial, económico y de empleo”, recalcó López-Tafall.

Plan Auto España: la hoja de ruta del futuro

En la presentación, también se abordó el Plan Auto España 2030-2035, una estrategia conjunta del sector con el Gobierno, asociaciones, comunidades autónomas y agentes sociales, cuyo objetivo es impulsar la electrificación, mejorar la red de recarga e incentivar la compra de vehículos eléctricos.

Según López-Tafall, este plan busca “crear una hoja de ruta para el sector que identifique las líneas de acción prioritarias a corto plazo: incentivos a la compra ágiles, sencillos y eficaces una fiscalidad favorable al vehículo eléctrico y potenciar la red de recarga, sin olvidar la electrificación del vehículo pesado. Y, al mismo tiempo, tener como país y como ecosistema una estrategia a medio-largo plazo, que transforme nuestra industria y mercado, manteniendo el empleo y el valor añadido”.

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