
Cuando Guillermo Lasso deje este jueves el poder habrá cumplido 913 días en el cargo. Tan extremo y acelerado ha sido el escenario que tuvo que recurrir por primera vez en la historia a activar la válvula de escape que contempla la Constitución: la muerte cruzada, para disolver al Legislativo y entregar el mandato anticipadamente.
El ganador de las presidenciales fue Daniel Noboa, un joven empresario de 35 años que tomó este jueves 23 de noviembre posesión en la Asamblea Nacional. Con ella habría logrado un pacto de gobernabilidad.
Para entender el país que deja Lasso se debe hacer referencia al Ecuador que recibió en el 2021. Era un año en el que todavía se atravesaba la emergencia por la Covid. El nuevo presidente logró en tres meses vacunar a casi nueve millones de personas, lo que provocó la ilusión de que la economía se reactivaría rápidamente. La pandemia había destruido cerca de un millón de empleos. Lasso prometió recuperarlos en los dos primeros años de su Gobierno.
Cuando el mandatario se sentó en el sillón de Carondelet, la inseguridad bordeaba una tasa de 12 homicidios por cada 100.000 habitantes, con la violencia ya en aumento.
âLasso recibió un Estado medianamente desmantelado, con poca inversión pública, alto endeudamiento y donde 8 de cada 10 ciudadanos eran pesimistas respecto al presente. Pero él generaba muchísima expectativaâ, dice Pedro Donoso, analista político.
âDespués de intentar tantas veces llegar al poder, se esperaba que asumiera una gobernanza de estos problemasâ, añade Billy Navarrete, director del Comité Permanente de los Derechos Humanos. âEso no ocurrió, lo que ha sido evidente es un abandono total del país, nos ha dejado un Ecuador en esqueletoâ.
Para el primer trimestre de Gobierno, el fenómeno Lasso y su plan de vacunación se valoraban positivamente por el 70% entre los ciudadanos, según la encuesta Perfiles de Opinión. Pero se diluyó rápidamente con las primeras masacres carcelarias y su débil respuesta para controlar los centros penitenciarios del país. Después ocurrió la segunda, tercera, quinta masacre carcelaria solo en el primer año de mandato. En ellas 148 presos fueron cruelmente ajusticiados.
En 30 meses, los familiares de 573 personas privadas de libertad han enterrado cuerpos mutilados e incinerados como consecuencia de 12 masacres carcelarias en las cárceles del país. La violencia de las prisiones escaló los muros y se tomó las calles. Al inicio se concentraba solo en Guayaquil. Pero rápidamente se extendió a otras zonas como Quevedo, Manta, Portoviejo, Chone, Esmeraldas, Sucumbíos y la capital, Quito.
âEn el ámbito comunitario lo que ha ocurrido es comparable a una catástrofe natural, el abandono estatal ha provocado esoâ, dice Navarrete. De lo que va de 2023 se cuentan 6.834 crímenes violentos. Eso significa 3 mil más que el año anterior, que fue el peor año en inseguridad para el país. El Gobierno de Lasso deja un país con una tasa de 38 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Cerca de 50 mil niños y jóvenes abandonaron el sistema escolar en el último año para ser parte de las bandas criminales o porque no tienen los recursos económicos. En ciudades como Durán, Guayaquil y Esmeraldas, los niños saltan constantemente a las clases virtuales porque el Estado no puede garantizar su seguridad en las escuelas.
En 913 días, la principal promesa de campaña fue la estabilización de las cuentas públicas. Pero Lasso deja una deuda pública de 75.000 millones de dólares, que equivale al 62% del PIB. En septiembre, el déficit fiscal alcanzaba los 3.200 millones de dólares, según el análisis de Cordes, e históricamente aumenta al doble en el último trimestre por los sueldos adicionales que se pagan en el sector público en diciembre.
Esto se debe a que la exportación de petróleo ha caído en un 45% y la recaudación de impuestos también ha disminuido.
Respecto a la pobreza, más de cinco millones de ecuatorianos viven con tres dólares diarios. Y la brecha se marca aún más en la zona rural. Allí toca techos históricos que se alcanzaron en la pandemia. Sin embargo, el presidente suma entre sus logros haber sacado a 20.000 niños de la desnutrición crónica infantil.
Lasso no reconoce este Ecuador en su libro 900 días: democracia y resultados. âEl libro se lo dedico a mis detractores, que dijeron que Lasso no hizo nada. Para que tengan qué leer y no hablen pendejadasâ, dijo el mandatario en un acto de entrega de viviendas. En sus dos años de Gobierno, creó 30.000, aunque para este entonces, según su promesa de campaña, debieron haber sido 100.000.
En en el mismo evento aseguró: âLos zánganos, los que se preocupan solo de ellos, que viven en Bélgica, y desde allá pretenden manejar la política ecuatorianaâ, en referencia al expresidente Rafael Correa. âOtra señora que vive en Washington y que controla votos en la Asambleaâ, en referencia a María Paula Romo, la exministra de Gobierno de Lenin Moreno. âY por ahí otro que se pasa más en Miami que en Ecuadorâ, en referencia al líder del partido de derecha PSC, Jaime Nebot, quien lo apoyó para llegar a la presidencia y con quien rompió relaciones nada más llegar al poder al negociar con el correísmo las autoridades de la Asamblea.
Los últimos días en el poder, Lasso ha inaugurado obras y ha condecorado a nueve ministros. Entre ellos a los responsables de no controlar la crisis de inseguridad del país. Pero aún así, el presidente prometió: âEn el 2025 regresaremos para ponerlos en orden y continuar con nuestro trabajo de servicio al pueblo ecuatorianoâ. Pero según encuestas, el 88% de la población rechaza su Gobierno.
Fuente: Diario El País y agencias
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23 Noviembre 2023