Ecuador mantiene la vigilancia sobre El Niño en tres sectores clave

Autoridades ecuatorianas continúan con evaluaciones semanales para definir los próximos pasos ante la evolución climática.

Ecuador mantiene la vigilancia sobre El Niño en tres sectores clave

Ecuador decidió sostener el estado de observación frente al fenómeno de El Niño, a pesar de que organismos internacionales ya confirmaron su desarrollo en el océano Pacífico tropical. Las autoridades locales consideran que aún faltan elementos clave para determinar si corresponde declarar oficialmente la presencia del evento en el país.

La decisión fue analizada durante una reunión extraordinaria del Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen), convocada luego de que la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informara que existen condiciones compatibles con el desarrollo del fenómeno en el Pacífico.

Según explicó Carlos Perugachi, director de Oceanografía y Meteorología Marina del Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) e integrante del Erfen, la actualización internacional responde a nuevos datos aportados por modelos climáticos que permiten estimar probabilidades y posibles períodos de evolución del evento.

“La última publicación también se hace de acuerdo a una actualización de información técnica que es la salida de los modelos y que permite de cierta forma tener actualizadas las probabilidades con las que se podría presentar el evento y en qué meses”, indicó.

El especialista señaló que la NOAA basa gran parte de su evaluación en el comportamiento de la región conocida como Niño 3.4, ubicada en el Pacífico central, donde actualmente se observan anomalías de temperatura del mar superiores a los valores habituales. Desde esa zona se generan conexiones atmosféricas capaces de influir en distintos puntos del planeta.

Los indicadores que utiliza Ecuador para evaluar el fenómeno

A diferencia de la metodología internacional, Ecuador aplica el Índice Ecuatoriano del Fenómeno El Niño (Iefen), una herramienta que incorpora variables adicionales para determinar si corresponde avanzar hacia una declaratoria oficial.

Entre los factores que analiza el comité figuran las temperaturas registradas en la región Niño 3.4, las condiciones oceánicas frente a las costas de Ecuador y Perú —conocidas como región Niño 1+2— y la época del año que atraviesa el país, ya sea temporada seca o lluviosa.

“Cada una de estas condiciones nos da ponderables que nos permiten recomendar o no el paso al siguiente estado”, señaló.

De acuerdo con los datos más recientes, la región Niño 3.4 presenta temperaturas cercanas a 0,9 grados Celsius por encima del promedio histórico, mientras que la región Niño 1+2 registra anomalías positivas cercanas a 1,9 grados.

Sin embargo, el hecho de que Ecuador se encuentre actualmente en estación seca impide que el índice nacional alcance los niveles requeridos para recomendar una declaratoria formal del fenómeno.

Diferencias entre la evaluación internacional y la situación local

Perugachi remarcó que la decisión tomada por la NOAA responde a criterios globales y no obliga a Ecuador a adoptar automáticamente la misma clasificación.

“Ellos tienen la potestad de hacerlo y así lo han hecho: describirlo como condiciones de Niño presentes nosotros, nuevamente, mantenemos el estado de observación como país”, puntualizó.

El funcionario explicó además que el monitoreo nacional no depende exclusivamente del Iefen. Las autoridades también consideran información proveniente de estudios oceanográficos, variables atmosféricas, datos pesqueros y análisis vinculados a la gestión del riesgo.

“Este es uno de los insumos principales, pero no es el único”, agregó.

El comportamiento de la atmósfera será determinante para las lluvias

Las tareas de seguimiento continúan de manera permanente mediante cruceros científicos, boyas especializadas, estaciones de observación y equipos submarinos destinados a recopilar información sobre el estado del océano. Además, para septiembre está prevista una nueva campaña científica destinada a actualizar los registros del Pacífico.

Aunque los especialistas reconocen que el calentamiento de las aguas ya es evidente, consideran que todavía resta comprobar cómo reaccionará la atmósfera. Ese proceso, denominado acoplamiento océano-atmósfera, será determinante para conocer el verdadero impacto del fenómeno.

Si dicha interacción se fortalece, podría producirse un desplazamiento de la Zona de Convergencia Intertropical hacia la región ecuatorial, generando condiciones favorables para un aumento significativo de las precipitaciones.

“Puede ser que tengamos una declaración del Niño, pero quizás no lleguen las lluvias lleguen otros efectos. Va a depender de qué tanto se puedan intensificar esas precipitaciones por la respuesta atmosférica”, señaló.

Qué esperan los especialistas para los próximos meses

Las proyecciones preliminares del comité indican que, si las condiciones actuales persisten, el fenómeno podría evolucionar hacia una intensidad entre moderada y fuerte durante su etapa de madurez, prevista tentativamente para fines de 2026.

No obstante, los especialistas aclararon que la magnitud final del evento aún permanece bajo análisis y dependerá de cómo evolucionen los distintos indicadores durante los próximos meses.

Mientras tanto, Ecuador continuará bajo estado de observación, con revisiones periódicas de la información científica para determinar si corresponde avanzar hacia una declaración oficial del fenómeno de El Niño en el territorio nacional.

Fuente: El Universo

NoticiasD

16 Junio 2026