
La inflación en la provincia de Córdoba registró en junio un incremento del 1,87%, según el relevamiento difundido por el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE). Se trata del valor mensual más bajo desde hace casi un año y refleja una desaceleración del ritmo de aumentos en comparación con los meses anteriores.
El dato fue dado a conocer por la entidad junto con un análisis sobre la evolución de los distintos rubros que componen el índice. Aunque la cifra representa un alivio respecto de los registros previos, desde el organismo señalaron que el contexto económico continúa mostrando señales de fragilidad, especialmente por la incidencia de los servicios regulados y el debilitamiento del consumo.
El director del IETSE, Germán Romero, explicó que durante junio los productos de primera necesidad mostraron una dinámica más estable, lo que permitió contener el índice general. "Los alimentos, que venían siendo el principal motor de la inflación, han mostrado un comportamiento mucho más calmo este mes, situándose incluso por debajo del índice general en algunos segmentos", detalló.
No obstante, aclaró que otros componentes continúan ejerciendo presión sobre el costo de vida. "Lo que hoy está sosteniendo el índice y golpeando con mayor dureza a las familias son las tarifas de los servicios públicos, el transporte y los combustibles. Esos rubros tuvieron incrementos que impiden una caída mayor del indicador".
Durante su análisis, Romero sostuvo que la menor inflación no responde únicamente a una mejora de las variables económicas, sino también al menor nivel de demanda registrado en los últimos meses.
"La inflación baja, pero baja en un contexto de comercios vacíos. La recesión está jugando un papel central: los precios no suben al ritmo de antes porque sencillamente no hay demanda. La gente ha recortado consumos básicos y las familias priorizan pagar las cuentas antes que comprar bienes", analizó en Canal 10.
Desde el instituto consideran que la pérdida de poder adquisitivo sigue condicionando las decisiones de compra de los hogares, un escenario que repercute directamente sobre la actividad comercial y explica parte de la desaceleración observada en los índices de precios.
De cara a los próximos meses, el IETSE planteó que mantener una inflación contenida dependerá de la evolución de la economía y de la capacidad para recuperar el consumo sin que vuelvan a acelerarse los costos de los servicios.
En ese sentido, Romero concluyó: "Este 1,87% es un respiro, el más importante en casi un año, pero el desafío sigue siendo recuperar el poder adquisitivo del salario. Una inflación baja con salarios deprimidos y tarifas en alza sigue configurando un escenario de alta vulnerabilidad social".
NoticiasD
3 Julio 2026