
Luego de la noticia del fallecimiento de la pareja de Julio Moura, guitarrista de la icónica banda Virus, el término «hipoxifilia» o «asfixia erótica» empezó a ganar notoriedad en las tendencias. Esta práctica sexual se la conoce como una acción que promete emociones intensas, pero también plantea peligros con consecuencias fatales. Consiste en limitar intencionalmente el flujo de oxígeno al cerebro durante el acto sexual, utilizando métodos como la sofocación manual, correas, cuerdas o incluso bolsas plásticas.
Algunas personas aseguran que esta experiencia aumenta el placer sexual debido a la liberación de endorfinas y otros neurotransmisores, aunque los expertos advierten que los riesgos incluyen daño cerebral y la muerte.
La asfixia erótica combina estímulos físicos y psicológicos para generar una sensación de euforia extrema. Quienes participan en esta práctica creen que la falta momentánea de oxígeno potencia el placer sexual.
Los métodos más comunes incluyen la sofocación manual, la presión en el cuello con objetos, y técnicas más riesgosas como bolsas plásticas que bloquean por completo la respiración.
Cualquier error o complicación transforma esta experiencia en algo letal, generando daños irreparables o la muerte.

Esta práctica consensuada entre adultos expone a las personas a peligros que no siempre dimensionan. Entre los más graves se encuentran:
El fallecimiento de la pareja de Julio Moura, guitarrista de la banda Virus, ilustra los peligros asociados a la hipoxifilia (comúnmente llamada asfixia erótica). La policía encuentra a la víctima con signos de ahorcamiento en su hogar en Villa Elisa. Los investigadores analizan si este episodio está relacionado con esta práctica sadomasoquista.
Aunque los detalles del caso aún no se confirman, el hecho reabre el debate sobre la seguridad en las prácticas sexuales y los riesgos extremos que implican técnicas peligrosas.
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3 Enero 2025