Caminar 4.000 pasos por día podría reducir hasta un 40% el riesgo de muerte en mujeres

Un estudio de Boston comprobó que caminar unos pocos días a la semana mejora la salud y prolonga la vida de las mujeres mayores

Caminar 4.000 pasos por día podría reducir hasta un 40% el riesgo de muerte en mujeres

Un nuevo estudio científico demostró que caminar al menos 4.000 pasos diarios, incluso solo una o dos veces por semana, puede reducir notablemente el riesgo de muerte y enfermedades cardiovasculares en mujeres mayores. La investigación, realizada por especialistas del Mass General Brigham de Boston, sugiere que no es necesario realizar actividad física todos los días para obtener resultados positivos en la salud.

Los investigadores analizaron a 13.547 mujeres con una edad promedio de 71 años, quienes utilizaron rastreadores de actividad física entre 2011 y 2015. Luego de un seguimiento de 11 años, el estudio registró 1.765 muertes y 781 diagnósticos de enfermedades cardíacas, datos que permitieron establecer una relación directa entre la cantidad de pasos y la reducción de riesgos.

Según los resultados, las mujeres que caminaron 4.000 pasos uno o dos días a la semana tuvieron un 26% menos de probabilidad de morir en comparación con quienes se mantuvieron sedentarias. Aquellas que lograron mantener esa rutina tres o más veces por semana redujeron el riesgo de mortalidad hasta en un 40%.

Menor riesgo de enfermedades del corazón

Caminar también demostró un efecto protector sobre la salud cardiovascular. Las participantes que alcanzaron los 4.000 pasos diarios presentaron un 27% menos de riesgo de desarrollar enfermedades del corazón. Este hallazgo cobra especial relevancia en una etapa de la vida donde las afecciones cardíacas son una de las principales causas de muerte entre las mujeres.

La autora principal del estudio, la doctora Rikuta Hamaya, destacó la importancia de incluir el conteo de pasos como una guía práctica en las recomendaciones de actividad física. “Si logramos promover que las mujeres mayores caminen al menos 4.000 pasos una vez por semana, podríamos reducir significativamente las tasas de mortalidad y de enfermedades cardiovasculares en el país”, señaló.


Un cambio accesible y sostenido

La principal ventaja de este hábito es su sencillez. No requiere equipamiento especial, puede realizarse en cualquier momento del día y se adapta fácilmente a la rutina cotidiana. Los especialistas recomiendan comenzar con metas realistas: caminar unos 4.000 pasos, lo que equivale aproximadamente a media hora de movimiento continuo, e ir aumentando gradualmente la frecuencia.

Subir escaleras, pasear al perro o caminar mientras se habla por teléfono son formas simples de sumar pasos sin esfuerzo adicional. Además, los dispositivos de monitoreo o aplicaciones móviles ayudan a registrar los avances y mantener la motivación.

La constancia, aunque sea de pocos días por semana, marca la diferencia. Este tipo de ejercicio mejora la circulación, fortalece los músculos, ayuda a controlar el peso y libera endorfinas, lo que también influye positivamente en el estado de ánimo.

Un nuevo estándar de longevidad

El estudio de Boston aporta evidencia de que pequeños cambios en los hábitos diarios pueden tener un impacto enorme en la salud y la esperanza de vida. Caminar unos pocos miles de pasos, incluso sin una rutina estricta, representa una estrategia eficaz para mantenerse activo y reducir los riesgos asociados al sedentarismo.

Más allá de las cifras, el mensaje central es claro: no se necesita correr maratones ni pasar horas en el gimnasio. Basta con incorporar movimiento regular al día a día para proteger el corazón, mejorar el bienestar general y extender la longevidad. En definitiva, caminar sigue siendo una de las formas más simples, accesibles y efectivas de cuidar la salud.

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NoticiasD

24 Octubre 2025