
Los conductores con vehículos radicados en la Ciudad de Buenos Aires deberán adaptarse a un nuevo esquema de Verificación Técnica Vehicular (VTV), luego de que la Legislatura porteña aprobara una reforma que actualiza los plazos de inspección y amplía la cantidad de establecimientos autorizados para realizar el trámite.
La medida acompaña los cambios impulsados a nivel nacional para las Revisiones Técnicas Obligatorias (RTO) y busca introducir mayor competencia en el servicio. Entre las modificaciones más relevantes figura la extensión del plazo para la primera revisión y la posibilidad de realizarla fuera de las tradicionales plantas verificadoras.
Con esta actualización normativa, la primera inspección técnica ya no será exigida a los cuatro años de patentamiento, sino a los cinco. Además, los vehículos conservarán una vigencia de dos años entre controles hasta alcanzar una década de antigüedad, momento en el que la revisión pasará a ser obligatoria cada año.
El esquema vigente hasta ahora establecía controles periódicos con una frecuencia que aumentaba a partir de los ocho años del vehículo. Con la nueva normativa, los automóviles deberán someterse a la primera revisión al cumplir cinco años desde su patentamiento.

Posteriormente, las verificaciones deberán realizarse a los siete y nueve años. Recién cuando la unidad alcance los 10 años de antigüedad la inspección técnica pasará a tener una frecuencia anual.
De esta manera, se amplían los períodos entre controles durante los primeros años de vida útil de los vehículos, reduciendo la cantidad de trámites que deben afrontar los propietarios en ese lapso.
Otra de las novedades centrales es la apertura del sistema a nuevos prestadores. Hasta ahora, la verificación se efectuaba exclusivamente en plantas habilitadas por el Gobierno porteño. Con la reforma, también podrán ofrecer el servicio talleres mecánicos, concesionarias oficiales e importadores autorizados.
Para operar, estos establecimientos deberán inscribirse en un registro específico y cumplir con requisitos técnicos vinculados al equipamiento, los procedimientos de control y los estándares de seguridad exigidos por la reglamentación.
Las autoridades porteñas sostienen que esta ampliación permitirá mejorar la disponibilidad de turnos y facilitar el acceso al trámite sin alterar los controles destinados a garantizar que los vehículos circulen en condiciones seguras.

La reforma también introduce cambios en el aspecto económico. A partir de la entrada en vigencia del nuevo sistema dejará de existir una tarifa oficial fijada por el Estado para la VTV.
Cada prestador autorizado podrá establecer sus propios valores, generando un esquema de libre competencia. Incluso, algunas concesionarias podrían incorporar la verificación dentro de paquetes de mantenimiento o servicios oficiales.
Por el momento, el Gobierno de la Ciudad no informó la fecha exacta en la que comenzarán a aplicarse las modificaciones. La implementación de los nuevos centros de verificación dependerá de la reglamentación posterior y de los plazos de inscripción de los establecimientos interesados.
La actualización del sistema mantiene los beneficios para determinados grupos. Continuarán exentos del pago los jubilados, pensionados y mayores de 65 años que cumplan con los requisitos establecidos por la normativa vigente.
También conservarán este beneficio las personas con discapacidad titulares de vehículos, independientemente de que las unidades cuenten o no con adaptaciones especiales. En caso de poseer más de un vehículo, la exención alcanzará únicamente a una de las unidades registradas a su nombre.
Las autoridades recordaron además que seguirá siendo obligatorio circular con la VTV vigente. Quienes incumplan esta exigencia podrán recibir multas económicas previstas por la normativa de tránsito de la Ciudad.
NoticiasD
22 Junio 2026