
La Provincia de Buenos Aires dio un paso clave en la atención de los accidentes cerebrovasculares (ACV), una enfermedad que constituye la primera causa de discapacidad en la Argentina y la tercera de muerte. El Ministerio de Salud bonaerense presentó una red de hospitales públicos especialmente equipada para tratar estos episodios de forma inmediata y evitar secuelas graves o fallecimientos.
Cada cuatro minutos, una persona en el país sufre un ACV. Los síntomas pueden aparecer de manera repentina: desviación de la boca, debilidad en un brazo o una pierna, dificultad para hablar o entender, y pérdida del equilibrio. Detectarlos a tiempo y acudir sin demora a un hospital resulta fundamental.
El jefe de la Unidad de ACV del Hospital San Martín de La Plata, Leandro Tumino, explicó que la nueva red permite brindar una respuesta sanitaria ágil y equitativa pese a la extensión del territorio bonaerense. “La organización de los recursos fue un desafío enorme, pero logramos construir un sistema coordinado que puede actuar de inmediato”, destacó.
El Ministerio de Salud bonaerense incorporó tecnología de alta complejidad, como tomógrafos, resonadores y angiógrafos, además de capacitar a los equipos médicos que integran la red. Actualmente participan 24 hospitales distribuidos en distintos puntos de la provincia, entre ellos el Penna de Bahía Blanca, el San Felipe de San Nicolás, el Eva Perón y el Belgrano de San Martín, el Meléndez de Adrogué, el Evita de Berazategui, el Alende de Mar del Plata y el San Martín, Rossi y Korn de La Plata, entre otros.
Cada uno de estos centros cuenta con personal entrenado para realizar diagnósticos inmediatos y aplicar tratamientos dentro de las primeras cuatro horas desde el inicio de los síntomas, un margen decisivo para salvar vidas y reducir discapacidades.
Los ACV se dividen en dos tipos: isquémicos, cuando una arteria del cerebro se tapa por un coágulo, y hemorrágicos, cuando una arteria se rompe y provoca sangrado. Los factores que los desencadenan suelen relacionarse con hábitos poco saludables o enfermedades sin control.
Los especialistas insisten en que la mayoría de los ACV se puede prevenir. La hipertensión arterial no controlada es el principal factor de riesgo, seguida por el tabaquismo, la diabetes, el colesterol elevado, la obesidad y el sedentarismo. “Son factores modificables. Con controles regulares y cambios de hábitos se puede reducir de manera significativa la probabilidad de sufrir un ACV”, señaló Tumino.
También influyen variables no modificables como la edad avanzada o el sexo masculino. Sin embargo, mantener una alimentación equilibrada, reducir el consumo de sal y ultraprocesados, realizar actividad física de forma constante y evitar el cigarrillo son medidas que marcan una gran diferencia.
El Ministerio de Salud recomienda realizar chequeos médicos periódicos, especialmente en personas con hipertensión o diabetes, para detectar a tiempo cualquier alteración.
GPBAEn los últimos años, los especialistas observaron un aumento de casos de Ataques Isquémicos Transitorios (AIT) en personas jóvenes. Se trata de episodios breves que anticipan un ACV y presentan síntomas similares: dificultad para hablar, parálisis parcial o problemas de coordinación.
“Muchos creen que se trata de cansancio o estrés y no consultan. Pero una atención inmediata permite prevenir un ACV con medicación y cambios en el estilo de vida”, advirtió Tumino.
El fortalecimiento de la red hospitalaria bonaerense busca garantizar que nadie pierda minutos vitales frente a una emergencia cerebrovascular. Detectar, actuar y tratar a tiempo puede significar la diferencia entre la recuperación y la discapacidad permanente.
Foto: GPBA
NoticiasD
28 Octubre 2025