
Abinader, en un discurso ante cientos de seguidores en la sede nacional del PRM, declaró que su compromiso está con el pueblo dominicano, al que prometió no defraudar, y aseguró que actuará sin sesgo, sin discriminación y sin tomar en cuenta afiliaciones partidistas.
Reafirmó que lo más destacado está por llegar, ya que tiene la determinación de continuar trabajando y luchando con todas las fuerzas y energías renovadas que le concedió el voto popular en las elecciones recientes, en referencia a su reelección. Afirmó que los cambios en el país son definitivos e irreversibles.
El presidente aseguró que esta victoria electoral será la última, ya que respetará los términos que establece la Constitución, y mencionó que esta decisión será parte de su legado una vez que deje la Presidencia. Convocó a todos los aspirantes a unirse para construir la República que deseamos.
âHemos avanzado una parte del camino y ahora es momento de seguir profundizando los cambios y las reformas para continuar en la senda del desarrolloâ, declaró el mandatario.
Abinader extendió sus felicitaciones a la Junta Central Electoral (JCE), a los observadores nacionales e internacionales, y especialmente al pueblo dominicano por su comportamiento cívico y democrático al acudir a las urnas.
La reelección presidencial en la República Dominicana ha sido una historia marcada por triunfos, conflictos y fracasos desde 1970, cuando el presidente Joaquín Balaguer la propuso por primera vez en esta etapa de la democracia del país.
Balaguer, quien había ganado las elecciones de 1966 con el Partido Reformista al enfrentarse a Juan Bosch, candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), provocó una división en su partido al plantear su reelección. Sin embargo, logró una victoria fácil debido a la abstención de la oposición.
El presidente, reelegido nuevamente en las elecciones de 1974 en medio de una represión masiva que llevó al retiro de los dos principales bloques de oposición, el Acuerdo de Santiago y el Bloque de la Dignidad Nacional.
En 1978, el intento de reelección del presidente Balaguer fracasó, poniendo fin al período conocido como «Los 12 Años». El líder reformista fue derrotado por Antonio Guzmán y el PRD, liderado por José Francisco Peña Gómez.
La reelección resurgió en 1990, nuevamente de la mano de Balaguer. Después de regresar al gobierno al vencer a Jacobo Majluta y al PRD en 1986, planteó su continuidad en el poder para enfrentar y derrotar una vez más a Bosch, esta vez con su nuevo Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
El presidente Balaguer insistió en la reelección en las elecciones de 1994, para enfrentarse a Peña Gómez y al revitalizado PRD, así como a Bosch y su PLD debilitado. La estrecha diferencia de votos entre Balaguer y Peña Gómez desencadenó una grave crisis postelectoral que puso en peligro la democracia.
Como resultado de este conflicto, se firmó un «Pacto por la Democracia», que redujo dos años el período de Balaguer y prohibió la reelección consecutiva. También se aprobó la separación de las elecciones presidenciales de las legislativas y municipales, así como el requisito de obtener el 50% más un voto para ganar las elecciones.
En la República Dominicana, la cuestión de la reelección generó importantes dificultades cuando el presidente Hipólito Mejía, del PRD, impulsó una reforma constitucional para reinstaurarla. Esta acción provocó la división dentro de ese partido político y su posterior derrota en las elecciones de 2004, frente al expresidente Leonel Fernández, quien ya había gobernado en el período 1996-2000.
La nueva reforma constitucional permitió que Fernández fuera reelegido con facilidad en las elecciones de 2008, al vencer al candidato presidencial del PRD, Miguel Vargas.
Posteriormente, con una nueva reforma constitucional auspiciada por Fernández en 2010, se restableció el sistema de reelección no consecutiva. Sin embargo, Danilo Medina triunfó con el PLD en las elecciones de 2012 y logró aprobar otra reforma constitucional, permitiendo la reelección para dos períodos y nunca más, lo que generó conflictos dentro del PLD.
A pesar de las tensiones internas, Medina logró mantener su dominio y ganó fácilmente las elecciones de 2016 frente al emergente Partido Revolucionario Moderno (PRM) y su candidato novato, Luis Abinader.
La posibilidad de una nueva reelección de Medina para las elecciones de 2020 estuvo presente durante todo su período presidencial, con persistentes rumores sobre la presentación de un proyecto de ley para reformar nuevamente la Constitución con ese propósito.
Las tensiones aumentaron, llevando a la militarización del Congreso Nacional en 2019, mientras las protestas lideradas por el entonces presidente del PLD, Leonel Fernández, se intensificaban.
Aunque al final Medina negó tener intenciones de buscar la reelección, respaldó a Gonzalo Castillo como precandidato para las primarias internas del PLD en octubre de 2019, quien derrotó a Fernández. Este último alegó fraude y se separó del partido, formando la Fuerza del Pueblo. El resultado final fue la derrota del peledeísmo frente al PRM y Abinader en las elecciones de 2020.
El presidente Luis Abinader, quien según los cálculos preliminares de la Junta Central Electoral (JCE) estaría asegurando su reelección con aproximadamente el 59% de los votos, expresó su gratitud hacia los candidatos Leonel Fernández y Abel Martínez, quienes lo felicitaron por su victoria.
Abinader, al dirigirse a cientos de seguidores en la sede nacional del PRM, afirmó su compromiso con el pueblo dominicano, prometiendo no defraudarlo y actuando sin sesgos partidistas.
Reiteró su convicción de que lo mejor está por venir, comprometiéndose a seguir trabajando y luchando con determinación y el apoyo renovado que el voto popular le ha otorgado en estas elecciones. Afirmó que los cambios en el país son inevitables.
El mandatario aseguró que esta victoria electoral será la última, ya que respetará los términos establecidos por la Constitución, y mencionó que esta decisión será parte de su legado una vez que deje la Presidencia. Llamó a todos los aspirantes a unirse para construir la República que anhelamos.
«Hemos avanzado una parte del camino y ahora es momento de profundizar en los cambios y las reformas para continuar en la senda del desarrollo», expresó el jefe de Estado.
Abinader extendió sus felicitaciones a la Junta Central Electoral (JCE), a los observadores nacionales e internacionales, y especialmente al pueblo dominicano por su comportamiento cívico y democrático al acudir a las urnas.
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20 Mayo 2024