
Con el objetivo de evaluar el cumplimiento y ejecución de las capacidades básicas establecidas en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), el Ministerio de Salud Pública inició este martes el proceso de autoevaluación correspondiente al año 2024, con el respaldo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Esta iniciativa permitirá medir los avances logrados, identificar oportunidades de mejora y fortalecer la resiliencia del sistema de salud nacional.
El RSI es una herramienta fundamental para la prevención, detección y respuesta ante amenazas sanitarias a nivel global. A través del mecanismo de autoevaluación, el país informa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el desarrollo de sus capacidades. Estos resultados fueron analizados en un taller que reunió a diversos sectores.
El ministro de Salud, Víctor Atallah, encabezó la apertura junto a Alba María Ropero Álvarez, representante de la OPS en el país. Durante su intervención, Atallah destacó la importancia de responder eficazmente a los lineamientos de este reglamento, cuyo propósito es prevenir la propagación de enfermedades y gestionar amenazas sanitarias de manera oportuna.
«Para nosotros, como Ministerio de Salud, es una prioridad fortalecer la capacidad de respuesta ante eventos adversos que requieran una intervención rápida. Seguiremos trabajando en conjunto para que cada sector asuma su rol en el fortalecimiento de sus capacidades técnicas», afirmó Atallah.
Asimismo, el ministro agradeció el apoyo técnico y financiero de la OPS y reconoció la colaboración de las instituciones participantes en el proyecto.
Por su parte, Alba María Ropero Álvarez resaltó los avances del país y la importancia de la autoevaluación como una oportunidad para cerrar brechas en áreas clave, como el fortalecimiento de los puntos de entrada, la vigilancia epidemiológica y la capacitación del personal de salud.
«Con esta autoevaluación, República Dominicana da un paso más en el fortalecimiento de sus capacidades colectivas para enfrentar riesgos sanitarios. La pandemia de COVID-19 nos dejó lecciones valiosas sobre la importancia de sistemas de vigilancia sólidos. Este ejercicio no solo tiene impacto a nivel local, sino que también contribuye al cumplimiento del indicador 3.d.1 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible», señaló.
Coordinada por la Dirección de Gestión de Riesgos, la actividad reunió a actores clave del sistema de salud y entidades descentralizadas responsables de la preparación y respuesta ante emergencias sanitarias, bajo la orientación de la OPS.
Gina Estrella, directora de Gestión de Riesgos, destacó el enfoque colaborativo del proceso: «Una de las mayores fortalezas de este trabajo radica en la cooperación interinstitucional, donde cada entidad aporta su experiencia».
Asimismo, subrayó que «el Reglamento Sanitario Internacional no se limita a la seguridad en los puntos de entrada, sino que busca garantizar que los Estados dispongan de mecanismos intersectoriales para la detección temprana, evaluación de riesgos y respuesta coordinada ante emergencias de salud pública de importancia nacional o internacional».
El RSI es un marco jurídico internacional diseñado para prevenir, detectar y contener amenazas sanitarias. República Dominicana ha avanzado en aspectos clave como el fortalecimiento del marco legal y administrativo, la capacidad de detección y notificación de emergencias, así como en investigación, intervención y comunicación.
El proceso de autoevaluación se desarrolla a través de grupos de trabajo que analizan las capacidades establecidas en el RSI, permitiendo completar el cuestionario requerido para monitorear el estado del país en estas áreas.
Durante el taller, José Luis Cruz Raposo, director de CECOVEZ, junto a Octavio Comas y Farah Peña de la OPS, ofrecieron explicaciones técnicas sobre el proceso.
También participaron el viceministro de Salud Colectiva, Eladio Pérez, y representantes de la OPS, entre ellos los doctores Romeo Montoya, Farah Peña, Pedro López y Kharla Pimentel.
Noticias(d)
18 Febrero 2025