
El incremento, atribuido principalmente a la obesidad infantil y el sedentarismo, ha sido descrito como una “pandemia” por la endocrinóloga pediatra Lourdes Ruíz, quien atiende entre 15 y 21 menores por semana.
De acuerdo con datos publicados por Listín Diario, las consultas de Ruíz y su colega Dennys Guillén alcanzan hasta 27 pacientes semanales, lo que equivale a cerca de 100 casos mensuales.
En el último año se reportaron:
Especialistas advierten que el aumento de diabetes tipo 2 en menores —antes considerada exclusiva de adultos— está directamente relacionado con el exceso de pantallas, la reducción del juego al aire libre y la mala alimentación.
Ruíz señaló que cada vez llegan a consulta niños desde los 6 años con obesidad mórbida.
Uno de los factores señalados es la falta de actividad física en las escuelas. Algunos menores relatan que en educación física solo realizan actividades teóricas, perpetuando el sedentarismo.
Además, Guillén advirtió que los desayunos escolares contienen “muchísimos azúcares y carbohidratos”, lo que incrementa el riesgo metabólico en edades tempranas.
El diagnóstico especializado para determinar el tipo de diabetes solo está disponible fuera del país y cuesta alrededor de RD$ 36.000 (USD 610), un monto inaccesible para muchas familias.
En cuanto al tratamiento:
El acceso depende además de la cobertura de las administradoras de riesgos de salud (ARS) y de la inclusión de medicamentos en los planes básicos.
Menos del 1% de los pacientes pediátricos atendidos desarrolla insuficiencia renal que requiera diálisis, aunque el riesgo aumenta sin seguimiento médico.
El avance de la diabetes infantil en Santiago y el Cibao responde no solo a factores genéticos, sino también a realidades sociales: familias de bajos ingresos enfrentan dificultades para acceder a alimentación saludable, estudios diagnósticos y tratamientos modernos.
Ruíz alertó sobre la “falta de atención social” frente al crecimiento de la enfermedad y advirtió que la normalización del fenómeno dificulta su inclusión prioritaria en la agenda pública.
El desafío, según las especialistas, es doble: reformar políticas alimentarias y educativas y garantizar acceso equitativo al tratamiento para todos los niños afectados.
NoticiasD
25 Febrero 2026