
La Secretaría Nacional del Ferrocarril informó que avanzan los trabajos de batimetría en ríos y quebradas ubicados dentro del área de influencia del proyecto Tren Panamá–Costa Rica.
Las tareas son ejecutadas por personal especializado de la empresa WSP, que se encarga de levantar información sobre la profundidad y el relieve del fondo en cuerpos de agua donde se proyectan puentes, drenajes y estructuras ferroviarias.
La batimetría es un estudio técnico que mide la profundidad y las características del terreno subacuático, permitiendo evaluar:
Este análisis busca reducir riesgos ambientales y estructurales, optimizar la planificación del trazado ferroviario y fortalecer la base técnica para el Estudio de Impacto Ambiental (EIA).
Los trabajos de campo se desarrollarán entre el 23 de febrero y el 13 de abril de 2026, periodo durante el cual equipos técnicos realizarán mediciones que permitirán definir medidas de mitigación y estrategias de manejo hídrico.
La batimetría forma parte de un paquete de siete estudios que avanzan en paralelo, entre ellos:
Estos estudios buscan consolidar la información necesaria para definir costos, trazado definitivo, cronograma de ejecución y modelo de operación del proyecto.
El Tren Panamá–Costa Rica contempla una extensión aproximada de 475 kilómetros, conectando el sistema ferroviario panameño con la frontera costarricense para crear un corredor multimodal de carga y pasajeros.
La primera fase se desarrollará entre Panamá Pacífico y Divisa, con una longitud estimada de 210 kilómetros, tramo considerado estratégico para dinamizar el transporte en el eje central del país.
El sistema proyecta capacidad mixta para movilizar:
Además, busca descongestionar la red vial, reducir emisiones y fortalecer la competitividad logística mediante integración con puertos, zonas francas y plataformas de distribución.
El esquema preliminar contempla 14 estaciones distribuidas en puntos urbanos, logísticos y productivos:
Estas paradas facilitarán el transporte de pasajeros, productos agrícolas, mercancías industriales y carga logística.
Estimaciones preliminares señalan que el costo total podría superar los 5.000 millones de dólares, aunque no existe aún una cifra definitiva. El monto dependerá del trazado final, la tecnología adoptada y las obras complementarias.
El financiamiento se encuentra en fase de estructuración con participación de organismos multilaterales, banca de desarrollo y esquemas de inversión público-privada.
Entre los interesados figuran el Banco Europeo de Inversiones y la agencia británica UK Export Finance (UKEF), que habría ofrecido un crédito comercial para cubrir hasta el 85% del valor del proyecto.
Las autoridades han señalado que estudios como la batimetría son fundamentales para anticipar riesgos hidrológicos, definir soluciones de ingeniería y garantizar sostenibilidad ambiental, especialmente en zonas con presencia de ríos y humedales.
El avance de estos análisis refleja el proceso gradual de estructuración del tren Panamá–Costa Rica, considerado una de las iniciativas de infraestructura más ambiciosas del país en materia de integración logística y transporte sostenible.
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