
La disputa por la Vicepresidencia del Senado marcó un nuevo capítulo en la interna parlamentaria tras la decisión de La Libertad Avanza Senado de sellar un acuerdo con sectores del peronismo dialoguista. La jugada posicionó a Carolina Moisés peronismo en un lugar clave y dejó fuera de la conducción al espacio que lidera José Mayans kirchnerismo, lo que fortalece la mayoría oficialista Cámara Alta.
La maniobra política, impulsada por el oficialismo, modificó el equilibrio histórico dentro del Senado y generó una fuerte reacción del bloque justicialista. Desde el regreso de la democracia, la principal fuerza opositora no quedaba sin representación en la mesa de autoridades.
El oficialismo propuso la designación de la senadora jujeña Carolina Moisés, cercana al gobernador salteño Gustavo Sáenz, para ocupar la vicepresidencia que hasta diciembre había estado en manos de la kirchnerista Silvia Sapag.
La iniciativa la anunció la presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, quien además impulsó la reelección de Bartolomé Abdala como presidente provisional del Senado. La propuesta también incluyó a la radical Carolina Losada en la vicepresidencia segunda y a Alejandra Vigo en otra de las posiciones de conducción.
Según explicó Bullrich ante la prensa, la estrategia busca consolidar una mayoría estable en la Cámara Alta. “Le ofrecimos la vicepresidencia a Moisés para afianzar una mayoría de 47 senadores”, sostuvo la dirigente.
La ex ministra remarcó que el oficialismo pretende construir gobernabilidad junto a legisladores dispuestos a acompañar la agenda reformista del Gobierno nacional. En esa línea, defendió que el lugar correspondía al Partido Justicialista y subrayó que Moisés integra esa fuerza.
La decisión generó una reacción inmediata del jefe del interbloque popular, José Mayans, quien denunció un atropello institucional y cuestionó con dureza a la conducción libertaria.
El senador formoseño consideró que la maniobra representa una falta de respeto hacia la oposición y advirtió que su espacio rechazará la propuesta. “Es una falta de respeto total”, afirmó.
Mayans también apeló a antecedentes históricos para reforzar su crítica. Recordó que Raúl Alfonsín, tras ganar las elecciones de 1983, convocó a sus adversarios y ofreció a Ítalo Luder la presidencia de la Corte Suprema, gesto que, según sostuvo, contrasta con la decisión actual.
El interbloque justicialista, que reúne 25 integrantes, quedó sin representación en la conducción del Senado, un dato que profundiza la tensión entre el oficialismo y el kirchnerismo.
La designación de las nuevas autoridades obtuvo 45 votos afirmativos, 24 negativos y la abstención del catamarqueño Guillermo Andrada, quien no acompañó el acuerdo político.
Respaldaron la propuesta 21 senadores de La Libertad Avanza, 9 de la Unión Cívica Radical, 3 del Partido Propuesta Republicana, 2 del Frente de la Concordia Social, 2 de Moveré por Santa Cruz, 2 de Convicción Federal, 2 de Provincias Unidas y varios monobloques provinciales.
En contra votaron 20 integrantes del bloque justicialista, junto con representantes de Justicia Social Federal y del Frente Cívico de Santiago del Estero.
Con este resultado, el oficialismo consolidó una nueva mayoría de 44 senadores junto a aliados de la Unión Cívica Radical, del Partido Propuesta Republicana y de fuerzas provinciales. Luego sumó otros 3 legisladores de Convicción Federal, lo que lo dejó a un voto de alcanzar los dos tercios.
Tras la votación, el Senado también aprobó la reelección de Agustín Wenceslao Guistinian como secretario parlamentario y de Eduardo Fitzgerald como secretario administrativo. Además, designó a Dolores Martínez como secretaria parlamentaria y a Lucas Clark en la prosecretaría administrativa.
Bartolomé Abdala agradeció el respaldo de sus pares y destacó la responsabilidad institucional que implica continuar como presidente provisional del Senado. También reconoció el apoyo del presidente Javier Milei y de las autoridades de La Libertad Avanza.
Por su parte, Carolina Moisés reafirmó su identidad peronista y aseguró que su espacio ocupará los lugares que le corresponden a la oposición para sostener la representatividad votada en las urnas.
En el tramo final de la sesión, la Cámara Alta designó a los nuevos representantes de la Auditoría General de la Nación: el libertario Mariano Piazza, el justicialista Javier Fernández y el radical Luis Naidenoff.
El reordenamiento de autoridades dejó expuesto el nuevo equilibrio de fuerzas en el Senado y anticipa un escenario de mayor confrontación política en los próximos debates legislativos.
NoticiasD
24 Febrero 2026