Por qué besar a tu perro o gato puede poner en riesgo tu salud, según especialistas

Veterinarios advierten que los besos a las mascotas pueden transmitir bacterias, parásitos y hongos perjudiciales para la salud humana

Por qué besar a tu perro o gato puede poner en riesgo tu salud, según especialistas

Besar a perros y gatos puede parecer una muestra de cariño inofensiva, pero expertos en salud animal advierten que ese gesto implica un riesgo real para las personas. En la saliva de las mascotas habitan bacterias, parásitos y hongos que, aunque no los afectan, pueden provocar enfermedades en humanos, sobre todo en niños, embarazadas y personas con defensas bajas.

Los veterinarios coinciden en que el problema no está en el amor hacia los animales, sino en la forma de demostrarlo. Cuando se permite que un perro o un gato lama el rostro, o cuando se los besa directamente, existe la posibilidad de que microorganismos patógenos ingresen al organismo por la boca o por pequeñas heridas en la piel.

El riesgo aumenta si la mascota no cuenta con un control sanitario frecuente o si convive en espacios reducidos sin una adecuada higiene. Por eso, los especialistas recomiendan expresar el afecto de manera responsable: lavarse las manos después de jugar o alimentarlos, evitar los besos y realizar consultas veterinarias periódicas para prevenir posibles contagios.

Enfermedades que pueden transmitirse por la saliva de las mascotas

Los microorganismos que viven en la boca de perros y gatos se clasifican en tres grupos principales: parásitos, bacterias y hongos. Cada uno puede generar distintas patologías en las personas que mantienen contacto directo con la saliva o con superficies contaminadas.


Parasitarias.

Las infecciones más comunes son la toxoplasmosis y la giardiasis. La primera se produce por el parásito Toxoplasma gondii, que puede causar fiebre, inflamación de ganglios y, en casos severos, complicaciones durante el embarazo. La giardiasis, en tanto, provoca malestar intestinal, diarrea y dolores abdominales. Ambas se transmiten al entrar en contacto con saliva o con objetos contaminados.

Bacterianas.

Una de las bacterias más frecuentes en la boca de perros y gatos es la Pasteurella multocida. Al ingresar al organismo a través de heridas o mucosas, puede causar infecciones cutáneas, respiratorias o articulares. En personas con sistemas inmunológicos debilitados, incluso puede derivar en cuadros más graves que requieren tratamiento con antibióticos.

Fúngicas.

Entre los hongos, el más conocido es el Microsporum canis, responsable de la tiña. Esta infección de la piel genera enrojecimiento, picazón y pérdida localizada de cabello. Se transmite por contacto directo o por objetos contaminados, como mantas, cepillos o juguetes compartidos con la mascota.

Cómo cuidar el vínculo sin poner en riesgo la salud

El vínculo emocional con los animales forma parte de la vida cotidiana de millones de familias. Sin embargo, mantener una convivencia saludable requiere ciertos hábitos preventivos. Los veterinarios recomiendan no permitir que las mascotas laman la cara o las manos, especialmente en el caso de los niños pequeños. También sugieren limpiar regularmente los espacios donde duermen y desinfectar los utensilios de comida y agua.


Otro aspecto clave es cumplir con el calendario de vacunación y desparasitación. Estas medidas reducen significativamente el riesgo de transmisión de enfermedades y garantizan una convivencia más segura.

Expresar cariño no tiene por qué implicar contacto con la saliva. Caricias, juegos y paseos son formas igual de válidas y seguras de fortalecer el lazo afectivo. Cuidar la salud de los animales también implica proteger la de quienes los rodean. En definitiva, el amor por las mascotas se demuestra mejor con responsabilidad, atención y prevención.

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NoticiasD

31 Octubre 2025