
En el centro oeste de la provincia del Neuquén, al pie del imponente volcán Copahue, se despliega un territorio donde la geografía narra una historia milenaria. El Área Natural Protegida Copahue conserva un paisaje moldeado por la actividad volcánica, la erosión constante y la interacción permanente de fuerzas naturales que definieron su identidad a lo largo del tiempo.
Este espacio se distingue por su riqueza ambiental y por la singularidad de sus escenarios. Montañas, valles, cursos de agua y manifestaciones geotérmicas conforman un sistema natural complejo que refleja el equilibrio entre procesos extremos y formas de vida adaptadas a condiciones exigentes. Copahue se presenta así como uno de los patrimonios naturales más valiosos del norte neuquino.
La diversidad biológica de Copahue surge de su ubicación estratégica en una zona de transición entre tres grandes regiones fitogeográficas. En este territorio confluyen los bosques andino patagónicos, la estepa patagónica y la estepa de alta montaña. Esta combinación genera una variedad de ambientes que albergan especies con adaptaciones particulares y una biodiversidad que sorprende por su amplitud.
El área protege extensos bosques de pehuén, también conocido como araucaria, una especie emblemática y endémica de Neuquén y del sur de Chile. Estos bosques milenarios no solo cumplen un rol ecológico clave, sino que también representan un símbolo cultural y natural profundamente arraigado en la identidad de la región.
La fauna acompaña esa riqueza vegetal y encuentra en Copahue un refugio esencial. El entorno ofrece condiciones favorables para distintas especies que dependen de la preservación del hábitat y del equilibrio del ecosistema.

Uno de los rasgos más singulares del Área Natural Protegida Copahue es la cuenca alta del río Agrio. Sus aguas presentan características físico químicas excepcionales, con niveles de acidez comparables al pH del jugo de limón. Este fenómeno natural, poco frecuente a nivel mundial, convierte al río en un objeto de estudio científico y en un componente central del paisaje.
El territorio también concentra manifestaciones termales de origen volcánico. Aguas, vapores y barros emergen de las profundidades y conforman un sistema geotérmico reconocido por sus propiedades terapéuticas. Estas expresiones de la actividad volcánica refuerzan el carácter singular del área y suman valor natural y turístico al entorno.

La protección de Copahue tiene una larga trayectoria. En mil novecientos treinta y siete, el Estado nacional creó la Reserva Nacional Los Copahues. Años más tarde, en mil novecientos sesenta y tres, el área adoptó la categoría de Área Natural Protegida Provincial Copahue, lo que la convirtió en la primera área protegida provincial del Neuquén.
Desde entonces, la conservación del territorio se sostiene como un objetivo prioritario. Preservar estos paisajes implica asumir un compromiso colectivo que involucra a comunidades locales, visitantes y organismos de gestión. Respetar las normas, comprender la fragilidad del ambiente y valorar sus tiempos naturales resulta fundamental para garantizar que Copahue continúe como testimonio vivo de la historia geológica y ambiental de la región.
El Área Natural Protegida Copahue no solo resguarda un paisaje extraordinario, sino que invita a reflexionar sobre el vínculo entre la naturaleza y la responsabilidad humana, en un escenario donde cada elemento cuenta una historia que merece perdurar.
Foto: Gob de Chubut
NoticiasD
26 Diciembre 2025