
Con la llegada de las Fiestas, la preparación de la mesa vuelve a ocupar un lugar central en los hogares argentinos.
Para la Navidad 2025, la tendencia marca un giro claro: la paleta tradicional cede espacio a una estética minimalista, basada en colores neutros, materiales nobles y una decoración más serena.
Inspirada en la idea del “hogar tranquilo” que ganó protagonismo durante el año, esta corriente traslada su impronta a las cenas de Navidad y Año Nuevo. Tonos como beige, crudo, blanco roto, gris claro y rosa pastel se imponen en manteles, vajilla y textiles, aportando una imagen ordenada y elegante.
Uno de los cambios más notorios es la elección de manteles de lino o algodón puro, que reemplazan a los diseños recargados. Además de su estética, estos materiales se destacan por su durabilidad y versatilidad, ya que pueden reutilizarse durante todo el año. Las servilletas de tela, en colores suaves y sin estampas, refuerzan esta propuesta.
Los detalles metálicos también se reinventan: el dorado suave y el bronce opaco suman sofisticación sin exceso. En los centros de mesa, predominan los arreglos simples con ramas, hojas secas, flores blancas y velas bajas, apoyadas sobre bases de madera o cerámica.
Para quienes buscan renovar la mesa navideña sin perder el espíritu festivo, el consejo es claro: empezar por lo esencial. Cambiar el mantel y sumar pequeños detalles naturales, como una ramita verde o una planta pequeña en cada plato, alcanza para lograr una mesa moderna, cálida y acorde a las tendencias de la Navidad 2025.
NoticiasD
24 Diciembre 2025