
En el sur de Mendoza, Malargüe se posiciona como uno de los destinos más completos para quienes buscan combinar aventura, paisajes imponentes y sabores regionales. Desde esquiar en Las Leñas hasta probar un auténtico chivito a la llama, este rincón de la provincia ofrece actividades para todas las edades y estilos de viaje.
Actividades al aire libre y turismo científico
Durante la temporada de invierno, que va de junio a septiembre, el complejo Las Leñas se convierte en el principal atractivo con pistas de esquí y snowboard para principiantes y expertos. Pero la propuesta de Malargüe no se limita a la nieve: los visitantes pueden explorar la Caverna de las Brujas, un verdadero espectáculo geológico, o recorrer los senderos de montaña y reservas naturales que rodean la ciudad.
Los aficionados a la astronomía encuentran en Malargüe un sitio privilegiado. Los cielos despejados permiten observar las estrellas en el planetario local o a cielo abierto, una experiencia que fascina tanto a adultos como a los más chicos. Además, el Observatorio Pierre Auger abre sus puertas para descubrir los secretos de los rayos cósmicos, ideal para quienes disfrutan del turismo científico.
Quienes prefieren el contacto directo con la naturaleza pueden recorrer los cañadones y cerros a pie o en bicicleta, avistar aves en la Laguna de Llancanelo o simplemente respirar el aire puro de la cordillera.
Sabores tradicionales y gastronomía con identidad
La cocina de Malargüe refleja la esencia de su gente y su historia rural. El chivito a la llama es el gran protagonista de la mesa, cocinado lentamente al fuego y servido en parrillas, restaurantes típicos o durante la tradicional Fiesta Nacional del Chivo, que se realiza cada enero.
En los locales del centro o en las fondas familiares se pueden probar empanadas de chivo o de carne cortada a cuchillo, ideales para acompañar con un vino de altura o una cerveza artesanal elaborada con productos locales.
Las truchas de criadero, cocidas al horno o a la manteca, son otra especialidad que se consigue en paradores rurales. Para los amantes de lo dulce, los dulces caseros de montaña —de rosa mosqueta, manzana, ciruela o calafate— completan la experiencia gastronómica.
Malargüe, un destino que combina tradición y aventura
Ya sea en familia, en pareja o con amigos, Malargüe invita a descubrir su combinación única de nieve, montañas, cielo estrellado y tradiciones campesinas. Las hosterías y paradores de montaña ofrecen descanso y bienestar, mientras que las postas criollas y parrillas de campo permiten disfrutar de almuerzos al aire libre con las mejores vistas de la cordillera.
Este rincón mendocino se consolida como un destino emergente que combina naturaleza, aventura y sabores auténticos. Malargüe sorprende en cada estación y se convierte en una escapada ideal para quienes buscan desconectarse, disfrutar de los paisajes y dejarse llevar por la calidez de su gente.
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26 Junio 2025