
Mendoza dio un paso estratégico en infraestructura con la habilitación de una nueva traza vial en Gualtallary, en el departamento de Tupungato. La obra, de 15 kilómetros, transforma un antiguo camino de suelo natural en una ruta asfaltada que impulsa la conectividad en una de las zonas más dinámicas del Valle de Uco.
El proyecto fortalece la circulación en un corredor clave para el turismo y la producción. La nueva vía atraviesa viñedos de alta gama, bodegas reconocidas a nivel internacional y emprendimientos turísticos que posicionan al Valle de Uco como uno de los destinos más elegidos de la provincia.
El gobernador Alfredo Cornejo encabezó la inauguración y destacó el impacto de la obra en la vida cotidiana de los mendocinos. La nueva ruta incorpora señalización, demarcación y obras hidráulicas que permiten mejorar la transitabilidad durante todo el año.
La traza resuelve problemas históricos de la zona, donde el barro y los anegamientos complicaban la circulación, especialmente en épocas de lluvias. Ahora, productores, trabajadores y turistas cuentan con un camino seguro que reduce tiempos de traslado y mejora la experiencia de quienes recorren la región.
Además, la obra facilita el acceso a escuelas y servicios en áreas rurales, lo que impacta de forma directa en la calidad de vida de las comunidades locales. La infraestructura vial se convierte así en un eje central para el crecimiento ordenado de Tupungato y sus alrededores.
Cornejo remarcó que la ruta alcanza estándares internacionales y consolida un corredor estratégico que integra producción, turismo y desarrollo territorial. En ese sentido, subrayó la importancia de sostener inversiones que acompañen el crecimiento del Valle de Uco.

La nueva ruta de Gualtallary potencia uno de los circuitos más importantes del turismo enológico en Mendoza. La región concentra bodegas de prestigio y experiencias vinculadas al vino que atraen visitantes de todo el país y del exterior.
El asfaltado mejora la logística de la producción vitivinícola, ya que permite trasladar la cosecha en mejores condiciones y reducir pérdidas durante el transporte. Esta mejora impacta en la competitividad del sector y fortalece la economía regional.
En paralelo, el Gobierno provincial habilitó el derivador de la Ruta Nacional 40 en el acceso norte a Tunuyán. Esta obra permite desviar el tránsito pesado y evitar su ingreso al centro urbano, lo que mejora la seguridad vial y ordena la circulación.
La combinación de ambas intervenciones responde a una planificación integral que busca acompañar el crecimiento sostenido del Valle de Uco, una región que combina desarrollo productivo con fuerte atractivo turístico.

La ruta de Gualtallary introduce un esquema de financiamiento innovador en Argentina. El proyecto se desarrolló a partir de la articulación entre el sector público y privado, donde los propietarios frentistas aportaron recursos y el Estado provincial ejecutó la obra.
Este modelo genera beneficios compartidos, ya que mejora la infraestructura y al mismo tiempo incrementa el valor de las tierras y la actividad económica en la zona. La iniciativa abre la puerta a nuevas inversiones y consolida un camino de cooperación para futuros proyectos.
El intendente de Tupungato, Gustavo Aguilera, destacó que la obra refuerza el perfil turístico y productivo del departamento. También anticipó nuevas inversiones en infraestructura básica, como proyectos de agua potable por 6 millones de dólares, que acompañan el crecimiento de la región.
Con esta inauguración, Mendoza refuerza su apuesta por la obra pública como motor de desarrollo. La nueva ruta en Gualtallary no solo mejora la conectividad, sino que impulsa el turismo, fortalece la producción vitivinícola y proyecta al Valle de Uco como uno de los polos más importantes del país.
Foto: Gmdz
NoticiasD
20 Marzo 2026