
La conducción de la Confederación General del Trabajo definió una nueva estrategia frente al avance de la reforma laboral en el Congreso y confirmó que el lunes próximo realizará una movilización hacia tribunales para acompañar una presentación judicial. La central obrera adoptó la decisión durante una reunión de su mesa chica y dejó en claro que buscará frenar la iniciativa si el Senado la aprueba en la sesión prevista para el viernes.
El encuentro se realizó en la sede de Unión del Personal Civil de la Nación, con la participación de referentes de los principales gremios. Allí evaluaron el escenario legislativo y coincidieron en avanzar por la vía judicial ante lo que consideran aspectos inconstitucionales del proyecto impulsado por el Gobierno nacional.
Al finalizar la reunión, el triunviro Jorge Sola explicó que la central sindical respaldará el análisis legal que ya se encuentra en marcha y presentará un recurso en la Justicia. Según detalló, la movilización del lunes tendrá como destino la Plaza Lavalle, frente a los tribunales, con el objetivo de acompañar formalmente la presentación.
Sola remarcó que la conducción sindical considera que varios puntos de la reforma vulneran derechos laborales. En ese marco, la CGT busca instalar el debate en el plano judicial y político de manera simultánea. La dirigencia también pretende visibilizar el rechazo del movimiento obrero organizado ante una eventual aprobación en la Cámara alta.
La reunión contó con la presencia de dirigentes de peso dentro de la central, entre ellos Juan Carlos Schmid, Armando Cavalieri, Omar Maturano, Rodolfo Daer, Gerardo Martínez, José Luis Lingeri, Héctor Daer y Hugo Moyano, además de los triunviros convocantes.

En paralelo con la estrategia judicial, la CGT analiza profundizar la presión sobre los senadores que acompañen la iniciativa. En la central sostienen que buscarán que los legisladores que voten a favor asuman el costo político de la medida, especialmente aquellos vinculados al peronismo.
La conducción sindical sigue de cerca el poroteo en la Cámara alta y mantiene contactos con distintos bloques para intentar frenar la aprobación. Sin embargo, ante la posibilidad de que el proyecto avance, la central ya activó su plan de respuesta en la calle y en los tribunales.
Mientras la CGT define su hoja de ruta, el Frente de Sindicatos Unidos convocó a una movilización para el viernes desde las 12, en coincidencia con el tratamiento de la reforma laboral en el Senado. Este espacio reúne a gremios con una postura más confrontativa.
La Asociación Trabajadores del Estado confirmó que acompañará la protesta con un paro nacional. El nucleamiento también incluye a la Unión Obrera Metalúrgica, el sindicato de Aceiteros, gremios aeronáuticos y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina, entre otras organizaciones.
Con este escenario, el debate por la reforma laboral suma tensión política y sindical. La próxima semana resultará clave para medir la capacidad de presión del movimiento obrero y el margen de maniobra del Gobierno en el Congreso.
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25 Febrero 2026