
Este miércoles, la comunidad de Goya celebró el 130º aniversario del Instituto Santa Teresa de Jesús, una referencia educativa y social en la ciudad desde 1896. El acto se realizó en el salón de actos del colegio y reunió a autoridades municipales, provinciales y a miembros de la congregación, junto a docentes, estudiantes, exalumnos y familias. Participaron el intendente Mariano Hormaechea, el viceintendente Sebastián Mazzaro y funcionarios del Ejecutivo.
La ceremonia comenzó con una misa de acción de gracias en el templo catedralicio, oficiada por el sacerdote Luis Alberto Adís. Luego, el padre Boris Escobar bendijo la placa conmemorativa descubierta para señalar el hito. Continuó el ingreso de las banderas de ceremonia, la entonación del Himno Nacional y un minuto de silencio en memoria de quienes forjaron la historia institucional.
En su intervención, Hormaechea valoró el rol del instituto en la formación integral y el compromiso ciudadano. “Queridas Hermanas Carmelitas Misioneras: es un honor estar acompañando este acontecimiento, los 130 años de vida del instituto. Se trata de un compromiso con la educación, pero también con la ciudad”, expresó, al tiempo que recordó su paso por la educación religiosa y agradeció a las Hermanas por su labor sostenida.
El jefe comunal destacó la madurez cívica de Goya y el trabajo conjunto para revalorizar la identidad local, con iniciativas que buscan sistematizar la memoria colectiva. Señaló que fortalecer la historia compartida impulsa el desarrollo y la cohesión social. Cerró su saludo con un mensaje de cercanía y celebración: “¡Felices 130 años!”.
El acto incluyó un repaso de los orígenes y el crecimiento de la obra educativa mediante palabras alusivas y un video institucional, con reflexiones de la hermana María Teresa García. A su turno, el representante legal, Fernando Zorzoli, subrayó que estos 130 años condensan “historia, fe, educación y servicio a la comunidad”, y que celebrar el aniversario permite “contemplar el camino recorrido y agradecer a quienes hicieron posible esta obra”.
Zorzoli recordó que el proyecto pedagógico se apoya en el legado espiritual del padre Francisco Palau y en la convicción de que educar es “formar y dignificar a la persona humana desde el amor y la cercanía”. La hermana Teresa Rosas Naranjo, animadora provincial, ofreció un mensaje centrado en el deseo de paz que guía a la congregación. Homenajeó a María Blanca Rinaldi, figura emblemática de la escuela, afirmando que “su huella permanecerá viva en cada persona con la que compartió el camino”.
También evocó los inicios misioneros y el impulso fundacional: “hace 130 años, seis hermanas jóvenes llegaron desde España sin conocer nada de América, solo impulsadas por la fe y el llamado de la Iglesia, dispuestas a entregar su vida en un continente totalmente desconocido”. Reafirmó que, desde entonces, la educación fue camino de evangelización y construcción comunitaria. La celebración concluyó con presentaciones artísticas del nivel inicial y primario, la proyección de un video conmemorativo y una muestra histórica en el patio con documentos, objetos y fotografías. Tras el retiro de las banderas, un ágape compartido selló una jornada dedicada a la memoria, la fe y la educación en Goya.
20 Mayo 2026