
“El Estado presente me parece que es una frase que hay que erradicar. El Estado tiene que ser eficaz", dijo Jorge Ferraresi al recibir en su despacho a Noticias (d). En una entrevista, el intendente de Avellaneda analizó la transformación de la ciudad en las últimas dos décadas y planteó su mirada sobre el rol del Estado en la gestión pública. También cuestionó los enfoques tradicionales del debate político y económico en la Argentina actual.
A lo largo de la conversación, Ferraresi sostuvo que la política debe dejar de tener un carácter testimonial y enfocarse en diagnósticos concretos para la resolución de problemas estructurales. Además, se refirió al impacto de la comunicación digital, la construcción de mayorías dentro del peronismo y los desafíos de cara al escenario electoral de 2027.
Noticias (d): ¿Qué diferencias encontrás entre la Avellaneda de los primeros años 2000 y la actual, teniendo en cuenta tu recorrido previo como secretario de Obras Públicas y luego como intendente?
Ferraresi: Primero, lo que hicimos para modificar la realidad de nuestra ciudad es tener una matriz económica distinta a la que teníamos anteriormente. Si no tenemos dependencia económica, no hay manera de gestionar. Entonces toda la tarea fue, mientras íbamos concretando cosas, generar una matriz económica que nos permita tener autonomía. Ese primer paso de construcción económica del municipio hizo que pasemos de 32% de coparticipación a 8%. Y eso no implicó la baja de la coparticipación en volumen, sino que aumentaron los recursos propios. Por otra parte, mejoramos la planificación y el trabajo con el concepto de comunidad organizada. Avellaneda era una ciudad dormitorio que sufrió un fuerte retroceso a partir del golpe de 1976, tras haber sido en los años ‘60 uno de los principales polos industriales de la Argentina. El objetivo fue reconstruirla desde esa base histórica. En ese proceso, el kirchnerismo impulsó una etapa de reindustrialización que buscó recuperar la dinámica productiva que había caracterizado al municipio. A partir de ahí, empezamos a construir un sentido de orgullo y pertenencia por esta ciudad, protegiendo la vida cultural, deportiva y de actividades en el espacio público, fortaleciendo un concepto claro de equidad.
Gobernamos con la idea de que todas las plazas tengan los mismos juegos y todas las calles la misma iluminación. Eso permitió generar una distribución más igualitaria y una apropiación del espacio urbano que hoy se refleja en altos niveles de ejecución y de gestión. Más allá de las dificultades con los fondos provenientes de los gobiernos nacionales o provinciales, hemos sostenido la necesidad de avanzar con mayor autonomía frente a esas restricciones sin poder resolver las problemáticas estructurales del salario de la gente o la generación de trabajo. Pero en lo que hace a la gestión definimos una cantidad de temáticas que atraviesan universalmente a toda la sociedad. Por ejemplo, nosotros tenemos universalizados los jardines maternales, que no es lo mismo que decir "hacemos política de niñez". Ahí vemos un gran problema de la política, que estamos llenos de políticas testimoniales... ahí es donde empieza a disociarse la política de la gente. Entonces ¿cuál es el Estado? El Estado presente me parece que es una frase que hay que erradicar. El Estado tiene que ser eficaz, y esa eficacia tiene que llegar a la gente a partir de distintas políticas. Por ejemplo, tenemos 19 polideportivos y 35.000 pibes que hacen deporte. Después, distintas etapas de acompañamiento para los chicos: jardines maternales, jardines infantiles con juegos didácticos, guardapolvos para las escuelas primarias, zapatillas, mochilas y bicicletas para las escuelas secundarias, computadoras y viajes de egresados. Tenemos una mirada universal y un acompañamiento permanente en todo el recorrido.

Noticias (d): Una cuestión más que aparece cuando uno habla con los vecinos de Avellaneda es el tema de politicas habitacionales.
Ferraresi: Sí, es un tema en el que también tengo una autocrítica. Yo fui ministro de Vivienda y fue el año en el que más viviendas se hicieron en la Argentina: 30.000. De igual manera, el déficit habitacional es de 3 millones. Entonces la pregunta es: ¿Qué argentino puede creer hoy que a través del Estado puede tener una vivienda? Creo que ninguno. Milei cierra el Ministerio de Hábitat sin repercusión alguna. Es más, gran parte de la sociedad aplaude porque piensa que si una política no atraviesa, no resuelve, no transforma, o no te llega, es mejor que no esté. Y ahí es donde se empieza a disociar cuál es el rol que el Estado tiene que cumplir. Lo único que debe determinar el Estado es cuál es el universo que tiene que abordar y cómo se va a llevar a cabo una política.
Noticias (d): Y en ese sentido ¿cómo es la relación con los vecinos y qué es lo que vas rescatando de las recorridas que hacés?
Ferraresi: Hay una gran participación institucional. Avellaneda tiene más de 600 instituciones, y cada una de ellas tiene aniversarios o actividades que hacen que yo, en un fin de semana, pueda llegar a saludar a unas 2.000 personas. Apenas fui Intendente interino tuve una experiencia muy clara en un centro de jubilados. Recién bajado del auto, una vecina me empezó a retar porque el barrendero no pasaba por su casa. Y ahí entendí, en lo concreto, qué cosas eran de las que me tenía que ocupar. Escuchar a la gente es fundamental. Cuando empezás a tener respuestas, tenés una especie de sensación térmica de lo que le pasa a la gente. Después eso se refleja también en lo electoral. Nosotros tenemos una relación con la comunidad muy fuerte, muy directa.
Noticias (d): ¿Cómo se logra comunicar eficazmente una gestión?
Ferraresi: Nosotros tenemos una dificultad en comunicar: hay más cosas para contar que las que efectivamente comunicamos. Por ejemplo: todos los años entregamos bicicletas a los chicos de sexto grado. No necesitamos comunicarlo porque todos los pibes de sexto grado ya saben que reciben una bicicleta, y los de quinto te dicen: "el año que viene me toca la bici”. Entonces, cuando la política atraviesa universalmente la vida cotidiana, muchas veces no hace falta comunicarlo. Pero sí hay mecanismos, hay formas y elegimos métodos. Tenemos un método de comunicación audiovisual que es muy bueno. Lo fuimos construyendo, desarrollando y vamos eligiendo qué comunicamos. En ese proceso, lo que más le interesa a nuestros vecinos también se convierte en una respuesta mediática. Después, otra forma de trabajo es a partir de la comunidad organizada. Por ejemplo, las obras de escuelas las hacemos a través de las cooperadoras. Entonces hay 12 o 14 personas en cada escuela trabajando. En 145 escuelas, son miles de personas gestionando la reparación y mantenimiento.Nos pasa lo mismo con los clubes de barrio, los bomberos y las bibliotecas, instituciones que muchas veces se transforman en centros culturales. Eso genera un entramado de trabajo muy amplio, con miles de personas involucradas en la concreción de las distintas iniciativas, lo que a su vez potencia la difusión y la participación en la gestión.
Noticias (d): Hoy vemos un escenario donde un presidente puede llegar al poder sin recorrer todas las provincias y construye su mensaje principalmente a través de redes sociales y herramientas digitales: ¿Qué mirada tenés sobre la comunicación digital?
Ferraresi: Eso es un producto de nuestro fracaso. Hay cosas que se pueden intentar y que no se van a lograr nunca. Si vos sos feliz, te pueden hacer sentir que sos infeliz. Ahora, si sos infeliz, jamás te van a hacer sentir que sos feliz. Nosotros tenemos la militancia como herramienta política. Es la que equilibra toda la política mediática y, en las políticas públicas de desarrollo territorial, es clave el militante en el territorio. Especialmente cuando se trata de políticas de inclusión: quien está excluido no accede a esa información ni por medios digitales ni por los medios tradicionales. Ahí está la acción del Estado y la relación de un desarrollo militante territorial, que es el que permite hacerle conocer a la gente que tiene determinados derechos y que, a partir de ellos, puede acceder o puede llegar a determinados lugares.
Noticias (d): En ese contexto: ¿el peronismo debería adaptarse más a ese mundo digital o esas herramientas ya están incorporadas en la política?
Ferraresi: No soy especialista, pero me rodeo de gente que sí sabe, que lo hace y lo desarrolla. Los jóvenes tienen ese mecanismo y esa herramienta. El otro día tuvimos una reunión con pibes de nuestra agrupación, eran 60 o 70, y lo mejor de la reunión fue que nadie agarró el celular en dos horas y media. Haber salido de la pantalla para ponernos en un momento real, concreto, poder hablar, mirarnos, entender la expresión del otro... la verdad me pareció maravilloso. Y hay ideas de cómo salir de ese mundo a partir de generar debates y capacitaciones. Me parece que puede haber muchísimos mecanismos y herramientas, pero la palabra y la mirada son irreemplazables. De la misma manera, el militante o el gobernante con cercanía a la gente no se puede reemplazar con medios digitales.
Noticias (d): En ese marco de militancia digital y nuevas herramientas, ¿creés que el peronismo todavía tiene una deuda o un desafío para adaptarse plenamente a ese mundo?
Ferraresi: Primero hay que proponer. Nosotros tenemos que crear una propuesta, y esa propuesta tiene que ser verificable. A partir de eso, dejar de ver la política desde un lugar testimonial. Muchas veces comunicamos cosas que son testimoniales y creemos que están bien, pero a la sociedad no la atraviesa. Cualquier espacio político tiene tres etapas: primero construir mayoría, después ganar elecciones, eso algunas veces lo hemos hecho y cuando ganamos elecciones, transformar. Y para eso hay que tener un inventario. Lo que no venimos trabajando es el inventario de lo que nos toca gobernar. Yo he ido a municipios que ganaron una elección, se preparaban para gobernar y no sabían cuántas calles de tierra tenían. Muchas veces, cuando un gobernante gana, dice: “me dejaron todo hecho mierda”. Y yo respondo: "Por eso ganaste, si estaba todo bien no ganabas”. Ahora: ¿Qué herramientas tenés o qué diagnóstico hiciste para transformar lo que estaba hecho mierda? Ninguna. Entonces seguís administrando lo que estaba hecho mierda.
Noticias (d): ¿Sos optimista respecto de la construcción de una unidad política o vamos a una gran PASO?
Ferraresi: La unidad tiene que funcionar según el peso específico que tiene cada uno. Y ese peso específico se tiene que resolver en una primaria. Nosotros no tenemos manera de sintetizar a partir de alguien que conduzca, porque además tampoco nadie conduce todos los espacios, y hay espacios que se sienten referenciados con alguien en específico. Me parece que no está mal el ejercicio de las primarias. Néstor -Kirchner- trajo el tema de las primarias y nunca las usamos. Me parece que es un buen momento para poder dirimir. No hay otra manera. Hay que construir una gran mayoría porque el proceso es muy difícil, y además se ha generado una atomización de la Argentina que la convierte casi en una confederación de provincias. Ya no es una nación con un tema nacional unificado. Asimismo, el desafío del próximo presidente es que va a encontrar su construcción cuando ya se han elegido 14 gobernadores. Entonces la pregunta es: ¿con quién se construye ese candidato presidencial? ¿Con el espacio político que sacó 7 puntos o con los gobernadores? Eso me parece que es el gran desafío de la conducción futura. Pero para eso hay que tener una plataforma electoral. Después, ya tuvimos la experiencia de llegar al gobierno y discutir qué hay que hacer... la verdad fue bastante negativa.
Noticias (d): ¿Cómo se construye hoy una mayoría política en la Argentina y qué dificultades ves en ese proceso?
Ferraresi: La construcción de mayorías no tiene que ver solamente con espacios políticos, tiene que ser necesariamente multisectorial. Me parece que nos debemos un debate profundo sobre cómo se construyen mayorías. Porque una cosa es el resultado electoral y otra es la construcción real de poder. Te doy un ejemplo concreto de la última elección. En septiembre -y luego en octubre- se compitió en distintos niveles. En la elección de diputados nacionales, de los primeros 15 candidatos, seis eran de San Isidro, y en ese distrito sacamos 12 puntos. Una campaña se trata de ir a los territorios, predicar, mostrar a los candidatos. Si ese candidato no representa ningún espacio real , ni organización, ni comunidad, tampoco tiene con quién hablar. Ahí empieza a fallar todo. Te puede gustar o no, pero si hubiésemos tenido un candidato de La Matanza entre los primeros 15, hacés 10 actos de 5.000 personas. Eso después se replica, se expande. Todo tiene que ver con eso: con predicar, con llegar, con desde dónde se llega. Me parece que eso se fue perdiendo.
Noticias (d): ¿Hoy alguien le puede hacer sombra a Axel Kicillof pensando en la lógica de candidatos a presidente de 2027?
Ferraresi: No, pero hay que consolidarlo en una plataforma común. Axel es el emergente más importante de nuestro espacio. Tiene que haber una construcción amplia, colectiva, orientada a ganar elecciones y transformar cuando gobiernes, y no una discusión permanente que lo debilite. La discusión sobre Axel es constante en el gobierno, en la Legislatura y en el partido, y eso lo complica. No está mal dirimir en una primaria. El problema es que en lo ideológico estamos de acuerdo, pero discutimos la forma de construir. Y muchas veces esa discusión de forma termina chocando con el fondo. El desafío es tener una base ideológica clara y, desde ahí, construir candidaturas de manera amplia sumando otros sectores. También hay provincias y municipios que administran una Argentina muy dependiente del gobierno central. Cuando te toca gobernar, necesitás autonomía económica provincial para poder decidir. Yo no elegiría gobernar en condiciones donde tenés que arrodillarte para pagar sueldos. Prefiero transformar. Pero esa es la realidad: sin alineamiento con el poder central, muchas veces no se sostiene lo básico. El desafío es construir un país con más solidez económica, autonomía provincial y una mejor distribución de la riqueza. Hoy los recursos naturales benefician a pocas provincias y el resto queda afuera.

Noticias (d): Hace muy pocos días el ministro Andrés Larroque se mencionó como eventual candidato a la provincia. ¿Cómo lo escuchaste? ¿Cómo te lo tomaste?
Ferraresi: De sorpresa. Hay algunos compañeros que tenemos ganas de construir, pero primero hay que construir el concepto, el dogma, y definir cómo lo vamos a hacer. La verdad es que no tengo ganas de hacer política testimonial. Creo que hay que transformar y debatir muchas cosas. Tenemos que tener un debate interno muy fuerte. La educación merece un debate muy profundo. El Estado en su construcción también tiene que revisarse: no es la misma la demanda de la sociedad hace 70 años que la de ahora. Hay cosas que tenemos mucho que charlar, mucho que modificar, y también tiene que haber un acompañamiento colectivo para llevar esas reformas adelante, porque necesitan respaldo legislativo. Y hay que discutir cómo construimos la política, porque no se trata de reformar como lo hace este gobierno. Muchos economistas plantean que el equilibrio fiscal se logra achicando el Estado, pero el equilibrio fiscal no es eso. El equilibrio fiscal es generar una matriz económica progresiva, donde el que más tiene más aporte, para lograr una sociedad con equidad.Y hay que discutir cómo construimos la política, porque no se trata de reformar como lo hace este gobierno. Muchos economistas plantean que el equilibrio fiscal se logra achicando el Estado, pero el equilibrio fiscal no es eso. El equilibrio fiscal es generar una matriz económica progresiva, donde el que más tiene más aporte, para lograr una sociedad con equidad. Primero necesitamos un debate serio sobre hacia dónde vamos, cómo lo hacemos, y recién después discutir candidaturas.
NoticiasD
27 Abril 2026