
El programa Medio Libre avanza en la República Dominicana como una herramienta clave para la reinserción social de personas privadas de libertad, permitiendo que cerca de 900 internos accedan a trabajo y vínculos comunitarios fuera del penal bajo supervisión.
La iniciativa, impulsada por la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (DGSPC), busca además reducir la sobrepoblación carcelaria, que supera en un 60% la capacidad del sistema, y disminuir el gasto estatal por interno.
Actualmente, 649 personas cumplen arresto domiciliario y 236 cuentan con permisos laborales, con el objetivo oficial de alcanzar los 2.000 beneficiarios en los próximos meses.
Regulado por la Ley 113-21, el sistema está dirigido a internos que ya cumplieron parte de su condena: un tercio en penas de hasta cinco años o una cuarta parte en condenas más extensas.
El acceso es progresivo e incluye capacitación, evaluaciones psicológicas, médicas y legales, además de etapas de prueba con trabajos supervisados y permisos familiares bajo control. Cada avance requiere la aprobación de una comisión interdisciplinaria.
En centros como el CCR de Haras Nacionales o el penal de Baní-Mujeres, los beneficiarios pueden trabajar durante la semana y regresar al penal los fines de semana, combinando reinserción con control institucional.
El programa también incluye formación en oficios, educación básica y actividades comunitarias como reforestación. Casos como el de internas que lograron formar familias o completar capacitaciones evidencian el impacto positivo en la reintegración social.
En el Centro de Baní-Mujeres, por ejemplo, casi la mitad de las internas participa en esta modalidad, accediendo a formación en áreas como belleza y manualidades.
Pese a los avances, el sistema enfrenta desafíos estructurales. La sobrepoblación —con unos 25.000 internos, de los cuales 16.000 están en prisión preventiva— y la presión presupuestaria complican su funcionamiento.
El programa también generó controversias, especialmente por la inclusión de personas condenadas por delitos graves, además de episodios de fugas y cuestionamientos sobre los controles.
A esto se suman problemas de corrupción interna: en el último año, decenas de agentes penitenciarios fueron sancionados por faltas graves.
Desde la DGSPC sostienen que Medio Libre es una herramienta pragmática para descongestionar cárceles y promover la rehabilitación, aunque reconocen que requiere ajustes y controles más estrictos.
El programa abre así el debate sobre el equilibrio entre seguridad, reinserción social y la necesidad de reformas profundas en el sistema penitenciario dominicano.
NoticiasD
19 Mayo 2026