
Desde el 1° de septiembre, el aeropuerto internacional Piloto Civil Norberto Fernández, ubicado en la ciudad de Río Gallegos, permanece cerrado por un período estimado de al menos cuatro meses. El motivo es la ejecución de una obra de reconstrucción integral de su pista principal, una intervención considerada necesaria por el grado de deterioro estructural acumulado tras más de dos décadas sin reparaciones significativas.
Durante el período de cierre, la ciudad santacruceña quedará sin vuelos comerciales, lo que afectará la conectividad regional y la actividad turística en una etapa clave del año. Según se informó desde la Secretaría de Transporte, la obra será llevada adelante por Aeropuertos Argentina y demandará una inversión superior a los 24 millones de dólares.
El proyecto contempla la reconstrucción de los márgenes y la superficie de rodaje de la pista, así como la incorporación de un nuevo sistema de detección de hielo. También se construirán sectores con pavimento flexible y otros con base de hormigón, en tanto se procederá a la readecuación del sistema de balizamiento y señalización diurna.
Uno de los objetivos centrales de la renovación es adaptar la pista para recibir aeronaves de mayor tamaño, como los Airbus A330-200. Esto se enmarca en el rol estratégico que cumple el aeropuerto de Río Gallegos dentro del esquema de alternativas para vuelos con destino a Ushuaia y otros puntos de la Patagonia austral.
Durante la suspensión de actividades, Aerolíneas Argentinas interrumpirá temporalmente sus vuelos hacia Río Gallegos. Como alternativa, los pasajeros deberán utilizar el aeropuerto de El Calafate, que se encuentra a más de 300 kilómetros de distancia.
Se estima que las obras estarán finalizadas hacia el mes de diciembre, aunque el plazo podría extenderse si surgen contratiempos. La expectativa es que el aeropuerto retome sus operaciones antes de la temporada alta de verano.
NoticiasD
26 Septiembre 2025