
En el norte de la provincia de Neuquén, donde los paisajes cordilleranos se combinan con antiguas tradiciones rurales y profundas expresiones de fe, la Capilla del Buen Pastor se erige como uno de los principales símbolos espirituales de la localidad de Los Guañacos. Este histórico templo forma parte del Camino de la Fe Neuquino, una propuesta turística y cultural que recorre más de 650 kilómetros a través de numerosos espacios religiosos distribuidos en distintos puntos del territorio provincial.
La capilla representa mucho más que un lugar destinado al culto religioso. Su historia se encuentra estrechamente vinculada con el desarrollo de la comunidad local y con la tarea evangelizadora que llevaron adelante los misioneros salesianos en una de las regiones más alejadas y pintorescas de la Patagonia argentina.
Entre montañas, valles y extensas mesetas, este sitio conserva intacta una identidad construida a partir de la fe, la solidaridad y el compromiso comunitario, valores que marcaron el crecimiento de Los Guañacos desde sus orígenes hasta la actualidad.
La presencia de los misioneros salesianos en el norte de Neuquén resultó fundamental para el desarrollo de numerosas comunidades cordilleranas. Figuras como Domingo Milanesio, conocido por los pobladores como “Patiru Domingo”, junto a Marcelo Gardin, Florindo Zandonella, Mateo Gavotto, Bartolomé Panaro y Pedro Martinengo, protagonizaron una intensa labor social y espiritual en toda la región.
Su trabajo no se limitó únicamente a la difusión de la fe cristiana. También promovieron la educación, fortalecieron los lazos comunitarios y acompañaron a las familias que se establecieron en zonas de difícil acceso, contribuyendo al crecimiento de los poblados del norte provincial.
La Capilla del Buen Pastor refleja esa herencia histórica. Su arquitectura sencilla transmite un profundo sentido de cercanía y recogimiento. La fachada presenta un atrio coronado por una cruz de madera que sobresale sobre el frente del edificio, mientras que dos ventanas con arcos de medio punto aportan luminosidad y equilibrio visual al conjunto.
En el interior, la madera adquiere protagonismo en el altar principal, generando un ambiente cálido y sereno. Sobre la pared central se destaca la inscripción “Jesús el Buen Pastor”, acompañada por imágenes religiosas que representan el mensaje de protección, guía y esperanza asociado a esta advocación.

La capilla forma parte de la identidad cultural de Los Guañacos, una pequeña localidad ubicada a orillas del río homónimo, en el departamento Minas. Rodeada por escenarios naturales de gran belleza, la comunidad mantiene vivas muchas de las tradiciones que caracterizan al norte neuquino.
La historia local también guarda acontecimientos de gran relevancia para la provincia. Uno de ellos corresponde a la fundación del Fortín Guañacos el 5 de diciembre de 1879, por iniciativa del teniente coronel Francisco Host. Con el paso del tiempo, este sitio alcanzó reconocimiento nacional y obtuvo la declaración de Monumento Histórico Nacional debido a su importancia dentro de la historia argentina.
Años más tarde, el 21 de abril de 1988, la creación oficial de la Comisión de Fomento permitió consolidar institucionalmente el crecimiento de la localidad y fortalecer su organización comunitaria.
Actualmente, la actividad económica gira principalmente en torno a la producción ganadera, con especial protagonismo de la cría ovina y caprina. Estas actividades constituyen una parte esencial de la identidad local y sostienen la economía de numerosas familias de la región.

La Capilla del Buen Pastor ocupa un lugar destacado dentro del Camino de la Fe Neuquino, una propuesta que invita a descubrir la riqueza espiritual, cultural e histórica de la provincia a través de un recorrido que une más de 40 sitios religiosos.
Quienes llegan hasta Los Guañacos encuentran un espacio que trasciende su dimensión arquitectónica. La capilla ofrece una experiencia vinculada con la contemplación, la memoria y el encuentro con una comunidad que mantiene un fuerte sentido de pertenencia hacia sus tradiciones.
Además, el recorrido permite conocer celebraciones populares profundamente arraigadas en la región, como la Fiesta del Queso y la Esquila, eventos que reúnen a productores, familias y visitantes en torno a las costumbres rurales que distinguen al norte neuquino.
Entre montañas imponentes, ríos cristalinos y caminos cargados de historia, la Capilla del Buen Pastor continúa desempeñando un papel fundamental en la vida de Los Guañacos. Su presencia simboliza la unión entre fe, cultura y tradición, al tiempo que preserva el legado de quienes contribuyeron a construir la identidad de una de las comunidades más representativas de la Patagonia cordillerana.
NoticiasD
11 Junio 2026