Buenos Aires esconde un ritual gastronómico que sorprende en la entrada a Villa Gesell

Entre bosque y aroma a horno encendido, un espacio geselino se volvió punto de encuentro obligado para quienes llegan a la costa

Buenos Aires esconde un ritual gastronómico que sorprende en la entrada a Villa Gesell

En el ingreso a Villa Gesell, donde el bosque empieza a marcar el pulso de la ciudad y el mar todavía se intuye a la distancia, existe un lugar que logró convertirse en un ritual para visitantes y vecinos. Las Cortaderas no funciona solo como confitería: propone una experiencia que combina paisaje, calma y una gastronomía artesanal que invita a quedarse.

Desde temprano, el aroma del horneado recién hecho envuelve el acceso por la Avenida Buenos Aires y anticipa una parada distinta. Quienes llegan a la ciudad suelen encontrar allí el primer contacto con el espíritu geselino, mientras que los locales eligen el espacio para cortar con la rutina y disfrutar de un momento de tranquilidad lejos del ruido costero.

Un entorno que marca la diferencia

El entorno define gran parte de la identidad del lugar. Rodeado de bosque y con una arquitectura que respeta la estética tradicional de la zona, Las Cortaderas integra madera y piedra para generar un ambiente cálido y natural. El espacio logra un equilibrio poco frecuente entre lo urbano y lo silvestre, ideal tanto para una pausa breve como para encuentros más largos.

La terraza exterior se presenta como uno de los sectores más elegidos, especialmente en días templados, mientras que el interior ofrece un refugio confortable cuando el viento marino se hace sentir. El diseño invita a bajar el ritmo y disfrutar sin apuro.

Una carta que va más allá de lo clásico

Si bien las medialunas ocupan un lugar central y sostienen gran parte de la fama del local, la propuesta gastronómica se extiende mucho más allá. La carta reúne tortas artesanales que destacan por su elaboración cuidada y sabores equilibrados. Entre las opciones más elegidas aparece la torta crocante de la casa, con capas de mousse de chocolate, dulce de leche, crema y merengue, junto con el mousse de limón coronado con merengue italiano y los alfajores de brownie.


Redes La Cortaderas

Además, el espacio suma panes de campo, productos veganos y alternativas sin TACC, pensadas para responder a distintas preferencias alimentarias sin resignar calidad ni sabor.

Un punto estratégico para todo el día

La ubicación convierte a Las Cortaderas en una parada clave para quienes ingresan o salen de Villa Gesell. Durante la temporada de verano, el local abre desde las 7 de la mañana hasta pasada la medianoche, con propuestas adaptadas a cada momento del día.

Los desayunos y meriendas incluyen combinaciones armadas con medialunas, panes caseros, jugos naturales y café, además de opciones específicas para deportistas, dietas keto, veganas y sin TACC. Uno de los detalles que más llama la atención son los lattes con arte, con diseños temáticos que sorprenden a grandes y chicos.


Redes La Cortaderas

La carta salada completa la experiencia con platos caseros y equilibrados, donde se destacan preparaciones como el abadejo con hierbas y el tofu a la naranja, dos elecciones que reflejan la diversidad del menú.

Tip viajero: por la noche, Las Cortaderas cambia de ritmo y ofrece cenas en un entorno sereno, ideal para disfrutar buena comida rodeado de bosque y lejos del movimiento de la playa.

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NoticiasD

13 Enero 2026