
La discusión salarial volvió al centro del debate económico luego de que se conocieran los últimos datos oficiales sobre ingresos formales en Argentina. El informe revela fuertes diferencias entre provincias y muestra cómo la ubicación geográfica incide de manera determinante en el bolsillo de los trabajadores.
En ese escenario, Santiago del Estero aparece en una posición particular: es la provincia con el ingreso promedio más bajo del país, aunque al mismo tiempo figura entre las que registraron mayores incrementos interanuales.
Los números corresponden al Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE), dependiente del Ministerio de Capital Humano, y toman como referencia los salarios netos promedio —es decir, luego de descuentos— con datos actualizados a septiembre de 2025.
Según el relevamiento oficial, el salario promedio neto en Santiago del Estero se ubicó en $939.471. Ese valor posiciona a la provincia en el último lugar del ranking nacional.
Por encima aparecen Misiones, con $964.811, y Tucumán, con $983.566. Las tres jurisdicciones del norte argentino concentran así los ingresos promedio más bajos del país.

Sin embargo, el análisis cambia cuando se observa la evolución interanual. Entre septiembre de 2024 y septiembre de 2025, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló una suba del 31,8%. En ese mismo período, los salarios en Santiago del Estero crecieron 41,3%, casi diez puntos por encima de la inflación.
Ese dato ubica a la provincia en el tercer lugar del ranking de incrementos salariales, solo por detrás de Neuquén y Río Negro. Es decir, aunque el nivel de ingresos sigue siendo bajo en términos comparativos, la dinámica de recuperación fue una de las más intensas del país.
En la cima del ranking nacional se encuentra Neuquén, con un salario promedio de $2.716.975. La actividad hidrocarburífera vinculada a Vaca Muerta explica buena parte de ese liderazgo.
El segundo puesto lo ocupa Santa Cruz, con $2.625.596, mientras que Chubut completa el podio con $2.256.286. En estos casos, el impulso proviene principalmente de la explotación de minas y canteras, un sector con remuneraciones superiores al promedio nacional.
Solo esas tres provincias superan actualmente los $2 millones de salario neto mensual. Más cerca de ese umbral aparece Tierra del Fuego, con $1.957.050.
El informe también deja en evidencia una marcada diferencia geográfica. Las provincias patagónicas dominan los primeros puestos del ranking, mientras que varias jurisdicciones del norte se ubican en la parte inferior.
En el segmento intermedio aparecen distritos con mayor densidad poblacional, como Santa Fe, con $1.344.213, y Córdoba, que registra $1.249.236. Por su parte, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presenta un salario promedio de $1.783.231.

La conclusión que surge de los datos oficiales es clara: no existe una relación directa entre el nivel salarial absoluto y el ritmo de incremento anual. En el caso de Santiago del Estero, la mejora porcentual fue significativa, pero aún no alcanza para cerrar la brecha histórica con las provincias del sur.
Para los trabajadores santiagueños, el desafío sigue siendo doble: sostener aumentos que superen la inflación y, al mismo tiempo, achicar la distancia con los distritos que lideran el ranking nacional de ingresos.
NoticiasD
13 Febrero 2026