
En el sur de La Rioja, un paisaje de apariencia infinita se impone como uno de los escenarios naturales más impactantes de la provincia. El Salar de Mascasin, ubicado entre los departamentos Rosario Vera Peñaloza y San Martín, combina amplitud, silencio y una belleza extrema que atrae a quienes buscan experiencias auténticas en contacto directo con la naturaleza.
Este sitio fue declarado Área Natural Protegida Municipal en dos mil veintitrés, a partir de su alto valor paisajístico y ecológico. La presencia de flamencos rosados y otras aves migratorias refuerza su importancia ambiental y lo posiciona como un espacio clave para la conservación de la biodiversidad en el territorio riojano.
Durante la temporada estival, las lluvias generan inundaciones temporarias que cubren la superficie salina y forman un gran espejo natural. El reflejo del cielo sobre el manto blanco transforma el paisaje y ofrece postales únicas que impactan por su magnitud y luminosidad.
El Salar de Mascasin invita a vivir propuestas vinculadas al turismo de naturaleza y la aventura. El senderismo permite recorrer paisajes abiertos, con horizontes amplios y una sensación de inmensidad poco frecuente. Cada caminata revela texturas, colores y sonidos propios de un ecosistema singular.
Las travesías en vehículos todo terreno suman otra forma de exploración, aunque requieren conductores con experiencia debido a las características del suelo. Durante la época de lluvias, el barro salino dificulta el acceso y exige extremar precauciones.
La fotografía de naturaleza encuentra en este entorno un escenario privilegiado, tanto de día como de noche. El salar también se destaca como destino de astroturismo, gracias a la calidad de sus cielos nocturnos, libres de contaminación lumínica. La observación de estrellas y constelaciones se convierte en una experiencia inolvidable para visitantes y aficionados a la astronomía.
La avifauna representa otro de los grandes atractivos del lugar. Flamencos rosados y aves migratorias utilizan las lagunas temporarias como refugio y zona de alimentación, lo que convierte al salar en un punto de interés para la observación responsable de fauna silvestre.
Turismo La RiojaEl entorno natural del salar incluye humedales temporales y lagunas como Del Rincón, Del Medio y Grande. Estos cuerpos de agua albergan vegetación halófita y distintas especies animales adaptadas a condiciones extremas. La fragilidad del ecosistema exige un abordaje respetuoso y consciente por parte de quienes lo visitan.
El Salar de Mascasin se encuentra a trescientos doce kilómetros de la ciudad de La Rioja. El recorrido atraviesa Patquía, San Ramón, Portezuelo y Chepes. Desde esta última localidad, el acceso continúa por un camino de ripio de aproximadamente setenta kilómetros. La zona no cuenta con servicios, por lo que resulta fundamental planificar la visita con antelación.
Las recomendaciones incluyen llevar abundante agua, abrigo, protección solar y calzado adecuado. El sitio requiere vehículo propio o excursión organizada y, para una experiencia segura y responsable, se sugiere contratar guías habilitados que colaboren con la preservación del área protegida.
Entre los prestadores autorizados, se destaca Eco Aventura La Rioja, que ofrece salidas organizadas y acompañamiento especializado. Con su declaración como área protegida, el Salar de Mascasin se proyecta como un destino estratégico para el turismo sostenible y una joya natural que amplía la oferta de paisajes extremos en La Rioja.
Foto: Turismo La Rioja
NoticiasD
26 Diciembre 2025