
Con la llegada de las olas de calor en gran parte del país, el aire acondicionado se vuelve un aliado indispensable en hogares y oficinas. Sin embargo, junto con su uso aparecen dudas frecuentes sobre cómo utilizarlo sin que el consumo eléctrico se dispare.
Una de las preguntas más comunes es si resulta más conveniente apagar el equipo cuando no hay nadie en casa o dejarlo funcionando a baja potencia para mantener el ambiente fresco.
Especialistas en eficiencia energética explican que encender y apagar el aire acondicionado de manera repetida puede aumentar el consumo. Cada vez que se vuelve a prender, el equipo debe trabajar a máxima potencia para bajar la temperatura de un ambiente que ya acumuló calor.
En cambio, si la ausencia del hogar es corta, dejar el equipo funcionando a temperatura moderada permite mantener un clima estable y evita que el sistema deba enfriar el ambiente desde cero.
Sin embargo, cuando la vivienda queda vacía durante muchas horas o incluso varios días, apagar el equipo resulta la opción más razonable para evitar un gasto innecesario.

El ventilador consume mucha menos electricidad y representa una alternativa económica. No obstante, no enfría el aire, sino que genera movimiento y facilita la evaporación del sudor, lo que produce sensación de frescura.
En jornadas de calor extremo, su eficacia disminuye y muchas veces no alcanza para mantener el confort térmico, especialmente durante la noche.
Existen hábitos simples que ayudan a reducir el consumo eléctrico del aire acondicionado:
Un uso inteligente del aire acondicionado permite mantener el confort durante el verano sin generar un impacto excesivo en la factura de electricidad ni en el desgaste del equipo.
Foto: Petanatti Hogar
NoticiasD
11 Febrero 2026