
Diversas organizaciones ambientales y comunidades de México intensificaron sus reclamos para frenar proyectos turísticos, inmobiliarios y energéticos que, según denuncian, ponen en riesgo ecosistemas clave del país. Las protestas involucran iniciativas en Mahahual, Punta Mita, Sonora y el Golfo de California, donde activistas alertan sobre daños irreversibles a especies marinas, playas y áreas naturales protegidas.
Uno de los casos más resonantes es el de Mahahual, en Quintana Roo, donde ambientalistas celebraron la decisión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de no autorizar el parque acuático “Perfect Day”, impulsado por la empresa Royal Caribbean. El proyecto había sido cuestionado por el impacto que podría generar sobre el Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado el segundo arrecife más grande del mundo.
Las organizaciones civiles señalaron que el megaproyecto turístico amenazaba especies marinas como tortugas, rayas, tiburones nodriza y cientos de variedades de peces y corales. La movilización social logró instalar el debate ambiental a nivel nacional y derivó en la revisión oficial del emprendimiento.
Ambientalistas sostienen que Mahahual no es un caso aislado y advierten que existen conflictos similares en distintos puntos de México vinculados con desarrollos turísticos e inmobiliarios de gran escala.
En Nayarit, vecinos de Punta Mita denuncian que un desarrollo inmobiliario impulsado por Grupo DINE podría afectar la playa Las Cocinas, una de las pocas áreas que aún mantienen acceso público. Los residentes afirman que el proyecto perjudicaría la fauna local y modificaría actividades vinculadas a la pesca y al turismo sustentable.
La tensión escaló en las últimas semanas luego de que manifestantes denunciaran hostigamiento y órdenes de detención contra personas que participaron en protestas ambientales.
Otro de los focos de conflicto es el Proyecto Saguaro, que busca instalar una planta exportadora de gas natural licuado en el Golfo de California. Organizaciones ambientales sostienen que el tránsito de buques metaneros afectaría rutas de crianza y alimentación de ballenas y otras especies marinas.
Según especialistas y activistas, el incremento del ruido submarino y las posibles colisiones de embaraciones representan amenazas directas para cetáceos como la ballena azul, la jorobada y el cachalote.
Además de Mahahual, Punta Mita y el Golfo de California, las protestas ambientales también alcanzan a Sonora, Baja California, Chihuahua, Puebla e Hidalgo. En muchos de estos casos, comunidades locales denuncian privatización de espacios públicos, falta de estudios ambientales y ausencia de consultas ciudadanas.
Las movilizaciones reflejan un creciente debate en México sobre el equilibrio entre desarrollo económico, turismo y preservación ambiental, en un contexto donde cada vez más ciudadanos reclaman políticas que prioricen la protección de la biodiversidad.
NoticiasD
21 Mayo 2026