
«Un día un profesor me dijo, ‘si ves una injusticia, hay que hacer algo para cambiarla’. Hay que ejercer la abogacía por vocación, no por el tema económico«, le dice el abogado Rodrigo Da Silva a Noticias d desde su oficina. A 10 años de abrir su propia firma en Miami Beach, acumula historias de éxito en tres frentes: Inmigración, Real Estate y Litigios. «Tenemos clientes que literalmente lo hicieron todo con nosotros. Vinieron, compraron su casa, sacaron su residencia, comenzaron algún negocio y el día de mañana tuvieron algún problema y han tenido algún litigio», ejemplifica.
Es que allí hay un diferencial porque Rodrigo detectó que los clientes latinos prefieren tener un solo profesional que se ocupe de todos los temas, como único interlocutor: «Y generalmente acá los abogados que hacen inmigración solo hacen inmigración, los que hacen derecho inmobiliario solo derecho inmobiliario y nosotros encontramos un buen nicho para que nuestros clientes sean por años, no solo una relación transaccional de ‘sacaste tu residencia y no te veo nunca más'».
Nacido en Montevideo, Uruguay, viajó a los Estados Unidos cuando cumplió 18 años para estudiar una carrera IT como Sistemas de Información y el sueño de ser piloto aerocomercial, pero conocer al abogado Walter Alton en Nueva York le cambió la vida. Y recuerda ese diálogo como si fuera hoy: «Ãl me dijo ‘tienes grandes talentos para la abogacía ¿por qué no estudias? Y yo en ese momento le dije ‘¿estás loco?’ Y me contestó algo que no me olvido nunca más… me dijo ´Rodrigo, tienes un cerebro y estás dispuesto a usarlo. Hay mucha gente que tiene un cerebro, pero no lo usa´».


Las palabras de Alton hicieron juego con las que alguna vez le había dicho su padre en Uruguay, un escribano público que fue Juez de Paz y ya le había recomendado a su hijo que se forme en el mundo de las Leyes. «Es una profesión en la que tenés la capacidad de dejar el mundo en un mejor lugar que lo encontraste, y los abogados cumplimos una labor central en mantener los derechos, la Democracia; en hacer Justicia, los chicos contra los grandes, equiparar un poco las cosas», explica a Noticias d.
Y justamente hay un caso que lo apasiona, entusiasma y conmueve: la posibilidad de votar para los uruguayos residentes en el exterior, ya que Uruguay sigue siendo el único país latinoamericano que no lo permite. En el 2011 inició un caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y en el 2021 tuvo una primera resolución favorable. Rodrigo reflexiona: «Nuestro país tiene 3.4 millones de habitantes y una diáspora de más o menos 800 mil; eso define elecciones. Pero independiente de qué partido o candidato, es un tema de derechos».
Además en el diálogo con Noticias d hubo tiempo dar algunas recomendaciones para latinos que estén pensando en viajar por negocios o familia a los Estados Unidos: «Venir sin ningún plan no lo recomiendo porque muchas veces si uno viene con una visa de turista y se queda, ya después sin estatus se complica mucho. Y hay gente que incluso podría tener acceso a una residencia permanente sin invertir y sin tener un empleador, solo por su profesión. Hay profesiones que faltan en los Estados Unidos».
Noticias d â ¿Cómo apareció en su vida el deseo de ser abogado?
Es una historia un poco curiosa porque mi papá en Uruguay fue Juez de Paz, era escribano público, y ser abogado era su sueño frustrado, que después de viejo se terminó graduando. Y de chico me decía que yo tenía talentos para abogado, y yo le decía que no. Me fui de Uruguay dejándole una carta a mi padre, diciéndole: «Papá, yo voy por mis sueños, tus sueños son diferentes a los míos y te recomiendo que como yo voy por los míos, vos vayas por los tuyos», algo así. Y, cosas de la vida, terminé trabajando para un abogado americano en Nueva York, que fue la persona más influyente después de mis padres. Un gringo que estudió en Columbia y en Yale, las mejores universidades, Walter Alton. Ãl se especializaba en casos de mala práctica médica a gran escala, casos donde demandaba por 5, 6 o 10 millones de dólares y trabajaba a porcentaje. Yo empecé a ayudarlo con un tema de IT, que yo estudiaba eso, y después quedé como asistente legal. Y un día tuvo un gran momento, fue un gran momento en mi vida, porque me dice: «Rodrigo, veo que tienes grandes talentos para la abogacía ¿por qué no estudias?» Y yo en ese momento le dije «¿estás loco?, nunca voy a poder hablar tan bien inglés como para ser abogado». Y me contestó algo que no me olvido nunca más… me dijo «Rodrigo, tienes un cerebro y estás dispuesto a usarlo. Hay mucha gente que tiene un cerebro, pero no lo usa. El tema del inglés, no te preocupes, que eso lo vas a agarrar». Y claro, yo con él descubrí que la profesión, algo que mi papá me decía pero mucho más joven.
Noticias d â Entonces no viajó a los Estados Unidos con la idea de ser abogado…
No, yo me vine con 18 años y el sueño de ser piloto comercial de aviones. Sueño que todo niño tiene… mi niño de 13 años ahora también tiene ese sueño de ser piloto. Yo me vine con la idea de trabajar para ganar dinero y pagar mis clases de piloto privado o comercial. Quiero algún día sacar la licencia de piloto privado, es un proyecto ahí que lo tengo que hacer. Y bueno, cuando vivía en Uruguay pensaba que estudiar derecho era memorizar leyes y tal. Y con Alton descubrí que hay muchos talentos para ser abogado. Tenés que ser un buen escritor, buen orador y buen marketinero porque sin clientes te morís de hambre. Tenés que pensar, tenés que hacer estrategia. Y lo viví con él, en el uno a uno, porque era un abogado que trabajaba solo, un campeón. Hoy tiene 82 años, un tipo que tuvo un momento de gracia conmigo, fue para mí un instrumento de Dios. Y me acuerdo que un día, en la final del Mundial del 2002, no me olvido nunca, porque fui a ver el partido de Brasil-Alemania a un restaurante en Jersey City, donde yo vivía. Y en ese momento fue como que consolidé mi decisión, «bueno, voy a realmente estudiar derecho». Terminé lo que estaba haciendo en la Universidad de Información de Sistemas y me metí en Derecho. Siempre a mucho pulmón porque trabajaba full time durante el día y estudiaba a la noche.
Noticias d â Muchas decisiones de vida muy importantes, desde dejar su Uruguay natal a cambiar de carrera en los Estados Unidos, y después también cambiar de ciudad ¿de Nueva York a Miami? ¿por qué?
Sí, trabajé unos meses después de graduarme en Nueva York pero ya estaba desgastado de vivir ahí por el tema del clima, más que nada. Era demasiado frío. Yo crecí en Montevideo, una infancia muy feliz de ir a la playa y uno cree que a veces hay cosas que forman parte de la niñez y que puede vivir sin ellas o se acostumbra, pero no. Y cuando mi ex esposa estaba embarazada, que ella es brasileña de Florianópolis, también creció con eso mismo. Decíamos, «¿qué vamos a hacer con un niño metido en un apartamento todo el tiempo en Nueva York? Dijimos, vámonos para Miami». Me gradué en mayo de 2011 y nos mudamos. Tuve la suerte de trabajar en un gran estudio que hacía litigios internacionales de recuperación de activos con grandes maestros en el Derecho y en el 2014, después de haber agarrado tres años y medio de experiencia, decidí hacer mi propio estudio.
Noticias d â Otra decisión de vida fuerte, abrir su propia firma...
Sí, y ya van 10 años. Tenemos un estudio que actúa en tres áreas. El foco principal es el inversionista extranjero o la empresa extranjera que viene a hacer una nueva vida en los Estados Unidos, empresarial o personal. Entonces tenemos clientes que los asesoramos en 3 áreas, todas interligadas, interconectadas: el derecho inmobiliario, el derecho inmigratorio y la asesoría comercial-empresarial, y además litigios. Entonces tenemos clientes que literalmente lo hicieron todo con nosotros. Vinieron, compraron su casa, sacaron su residencia, comenzaron algún negocio y el día de mañana tuvieron algún problema y han tenido algún litigio.

Noticias d â Es decir, con un solo estudio de abogados pueden resolver su situación de manera integral.
Correcto, diste en el clavo porque generalmente acá los abogados que hacen inmigración solo hacen inmigración, los que hacen derecho inmobiliario solo derecho inmobiliario. Y nosotros encontramos un buen nicho porque nos dimos cuenta que el cliente latino no está acostumbrado a tener muchos abogados, uno para cada cosa. El cliente latino tiene un perfil que quiere tener un solo punto de contacto. Y eso genera que sean clientes por años, no solo una relación transaccional de «sacaste tu residencia y no te veo nunca más».
Noticias d â ¿Hay algún caso en estos años que recuerde o lo conmueva especialmente?
Bueno, yo tengo un proyecto de vida en el cual soy abogado y cliente al mismo tiempo.
Noticias d â ¿Y cómo es eso?
Es que Uruguay es el único país latinoamericano que los que vivimos en el extranjero no podemos votar desde el extranjero, tenemos que ir allá a votar. Entonces, un profesor que también me inspiró mucho un día me dijo, «si ves una injusticia, hay que hacer algo para cambiarla». Y a mí esto me frustró mucho porque yo, a pesar de que me fui de Uruguay, sigo siempre esté vinculado. Leo los diarios y capaz que estoy más informado que mucha gente que vive en Uruguay. Entonces, la Democracia es un tema para mí muy importante, la participación ciudadana, y más en nuestro país que tiene 3.4 millones de habitantes y una diáspora de más o menos 800 mil. Entonces, la diáspora uruguaya, contraria a otros países, define elecciones… nuestro Presidente actual (Luis Lacalle Pou) ganó por 60.000 votos. Hoy creo que si la diáspora hubiese votado, él no sería el Presidente. Pero esto es independiente de los partidos y los candidatos, es un tema de derechos: que quien paga impuestos, tiene propiedades y un vínculo con el país, que no pierda la ciudadanía porque se fue. Entonces, en el 2011 empecé un caso en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que está en Washington D.C., donde yo alego que el hecho de que no haya un mecanismo para que podamos ejercer el voto desde afuera, es una forma de cercenarte ese derecho. Porque si vos no implementás un modo para que lo puedas ejercer, te están cercenando el derecho. Y en el 2021 recibí la primera decisión favorable, porque el proceso en la CIDH tiene dos fases: una de jurisdiccionalidad, ver si tienen competencia sobre el asunto, y después vienen los méritos. Y gané en el tema de la competencia, de la jurisdicción de la Comisión, una decisión muy apretada, 3 a 2, son 5 comisionados. Y posterirmente debería ganar en los méritos porque generalmente en los casos en la CIDH hay temas de prueba, por ejemplo, alguien que está detenido ilegalmente, o hay discriminación por algún tipo de categoría protegida. Pero acá es un tema netamente de derechos, no hay mucha evidencia. La Constitución dice que todos los uruguayos somos miembros de la Nación y como tanto electores y elegibles. Y la Comisión dice que no podés discriminar por residencia. Para mí es un tema que es muy importante porque no me afecta solo a mí, sino a 800 mil personas.
Noticias d â Pero además tuvo intervención en casos internacionales con mucha visibilidad pública y mediática…
Sí, hay una anécdota interesante, tuve un caso contra (la actriz) Sharon Stone. El presidente (de Ecuador) Rafael Correa le había hecho el vía crucis a Chevron, que era la empresa que fue posterior a Texaco. Porque cuando era Texaco en el Amazonas del Ecuador dejaron unos pits abiertos y el petróleo generó mucha contaminación. El presidente Correa quería contratar una firma de relaciones públicas para hacer una campaña muy dura contra Chevron y como la empresa petrolera es un ente muy poderoso, ninguna firma en Estados Unidos lo quiso hacer, nadie quiso agarrar el proyecto. Entonces terminó contratando una amiga de su infancia, que era secretaria legal de un abogado que yo conocí. Y le dijo, «te pongo la plata para que hagas una empresa de relaciones públicas.» Y su único cliente era el gobierno de Ecuador. E hizo una campaña durísima, se llamaba «Las manos sucias de Chevron». Y en esa campaña llevó a personalidades notables, como a la nieta de Cousteau, Alexandra Cousteau (activista medioambiental). Además Calle 13 hizo un concierto en la Amazonas. Llevó unos actores, y bueno, una de las personas que contrataron fue Sharon Stone. Era todo secreto pero Correa se entusiasmó mucho en su programa que tenía semanal en la radio y dijo «mañana viene Sharon Stone a denunciar la contaminación, va a caminar con los indígenas y va a tocar el petróleo derramado». Entonces, creemos que Chevron la llamó a Sharon Stone y la presionó para que no fuera. Ella había cobrado 250 mil dólares de su fee para ir, y había pedido una serie de comodidades que eran como 70 mil dólares más. Pero bueno, llamó enferma y mi clienta quedó esperando en el aeropuerto, ella no apareció. Y tuvimos que demandar en un tribunal federal a Sharon Stone y a la agencia a través de la cual ella fue contratada. Y yo redacté la demanda de una forma también peculiar porque quería que tuviera la atención mediática. Metí la demanda a las 3 de la tarde y a las 5 lo tenía en tapa el New York Daily News. A Sharon Stone la representaba un abogado muy famoso de Beverly Hills que representa a todas las celebridades, y el tipo nos quería intimidar. Y bueno, llegamos a un acuerdo muy rápido.

Noticias d â Lo consulto también por algún caso más personal que lo haya interpelado especialmente
Y bueno, tengo un caso también que lo he perdido dos veces y lo estoy por ganar segunda vez en apelación, que es un caso de expropiación contra Venezuela muy interesante. Es una señora que emigró a Venezuela con 5 años de Italia y construyó una empresa que le da servicios de logística a la industria petroquímica, y de un día para el otro la acusan a ella de narcotraficante. Le incautan la empresa y se la expropian sin compensación en un caso penal totalmente sin base, solo para expropiarla a ella y a varias empresas del sector. Y bueno, estoy litigando acá en Miami en un tribunal federal. Es una historia que tiene de todo porque a esa familia la quisieron extraditar. Las acusaciones de narcotráfico son a una señora que tiene 65 años y no tiene ni una multa de tránsito. Y que los que la terminan acusando son hoy fugitivos de la justicia americana por narcotráfico. Esos son los casos que más me entusiasman.
Noticias d â Y más allá de su trabajo ¿con qué logra desconectarse? ¿algún pasatiempo, los tiempos familiares?
Sí, sí… el fútbol, veo a Nacional (de Montevideo) todos los fines de semana y voy al gimnasio. Y en una época hice triatlones, que ahora quiero volver. Y bueno, las actividades de mi hijo, que también vive el fútbol todos los fines de semana y tiene mucho talento con la música, entonces lo apoyo en sus conciertos. Tiene 13 años y cuatro cuatro ciudadanías. Nació acá, su mamá es brasileña, su papá es uruguayo y tiene el pasaporte italiano. Habla portugués perfecto y el español lo entiende pero habla poco. Y bueno, tengo un desafío para el abuelo, que no puede hablar mucho con su nieto. Y mi hijo toca violín, piano y guitarra, y además canta, que va a una escuela con foco en las artes. Llegó a estar en el coro estadual de Florida y aparte tiene su banda, que se llama The Watt, que tocan desde Nirvana, pasando por los Red Hot Chili Peppers, y hasta Queen. Tiene un gusto bastante sofisticado para su edad.


Noticias d â Por otro lado ¿qué le diría a alguien que quiere estudiar Leyes?
Que hay que hacerlo por vocación y no por el tema económico. Por lo económico hay muchas otras profesiones que dan mucho más rendimiento que ser abogado. Pero el Derecho es una profesión que tiene mucho poder en la que tenés la capacidad de dejar el mundo en un mejor lugar que lo encontraste, y los abogados cumplimos una labor central en mantener los derechos, la Democracia; en hacer Justicia, los chicos contra los grandes, equiparar un poco las cosas. Y es una profesión muy linda y difícil porque se requiere mucho estudio, mucha lectura. Para mí es apasionante.
Noticias d â Y por último ¿qué le diría a un extranjero que llega a los Estados Unidos?
Primero que nada, venir sin ningún plan no lo recomiendo porque muchas veces si uno viene con una visa de turista y se queda, ya después sin estatus se complica mucho. Y hay gente que incluso podría tener acceso a una residencia permanente sin invertir y sin tener un empleador, solo por su profesión. Hay profesiones que faltan en los Estados Unidos. Por ejemplo, acabamos de sacarle una residencia a un arquitecta de Venezuela por su profesión. Hay 80 países que tienen tratados de promoción de inversiones con Estados Unidos que te permite tener una visa de inversionista para el inversor y toda la familia. Y bueno, está el tema también de los inmuebles, que en Estados Unidos está todo centralizado en una base de datos, es todo muy transparente en el mercado. Los precios no se basan en números artificiales sino según los precios de las ventas de los últimos seis meses en la misma región. Muchos clientes míos han cometido grandes errores de hacer estudios de mercado con gente local de sus países o querer venir a aplicar metodologías de trabajo que funcionan en su país, pero acá no. Estados Unidos es un mercado bastante difícil para hacer negocios a pesar de que sea la economía más consumista.
Noticias(d)
15 Octubre 2024