
«Yo también soy inmigrante y refugiada. Y muchos de mis colegas abogados en la materia también son inmigrantes o hijos de inmigrantes. Por eso creo que tenemos una empatía natural por los inmigrantes y los desafíos que enfrentan cuando vienen a un país nuevo. Decidí que quería ayudar a otros«, le explica la multigalardonada abogada Helena Tetzeli a Noticias d desde su oficina en Miami del bufete que integra como socia fundadora, Kurzban Kurzban Tetzeli and Pratt.
Con más de 25 años de experiencia y una extensa trayectoria en el derecho migratorio que le valió numerosos reconocimientos, como «Abogada Top de Florida» en 2008 o el prestigioso «AV Bar» de Martindale-Hubbell para mujeres abogadas en 2011, pero además el honor de ser elegida una de las mejores letradas de los Estados Unidos y nombrada en la lista «Who´s Who» sobre las personas más relevantes del mundo en materia de derecho.
Helena reconoció el trabajo de su padre como Defensor Público en Cuba como gran influencia pero también tiene un rol importante la huella identitaria que lleva para siempre por su trayectoria familiar. Checo de nacimiento, su padre debió salir de la ex Checoslovaquia con la ocupación Nazi en la Segunda Guerra Mundial. Recaló en Cuba, donde fue criado y educado. Allí conoció a su mujer –madre de Helena-, nacida en España y también refugiada, que se vio forzada de salir de Europa con su familia durante la Guerra Civil Española.
Su conexión con los migrantes es profunda y así se aprecia en el diálogo con Noticias d. «No puedo elegir un caso que me haya marcado. He tenido tantos buenos momentos con los clientes que no puedo elegir uno, me siento muy honrada de haberlos podido ayudar a realizar su sueño americano. He llorado con ellos, vaya alegría, hemos luchado juntos; así que no puedo dar un solo ejemplo», describe con pasión Helena su vocación de servicio.
Noticias d – ¿Por qué decidió ser abogada?
Esa pregunta me encanta. La respuesta es un poco complicada. O sea, yo no nací con un deseo ardiente, una vocación para ser abogada. O de hecho, de nada. No supe lo que quería hacer hasta ya era adulta, joven, pero adulta, y hubo varios factores. Yo sabía que quería ser profesional. Podía eliminar ingeniería o arquitectura porque no me gusta la matemática. Y no había pensado en Leyes hasta que había casi acabado mi carrera universitaria. Ya tenía mi bachelor’s degree pero empecé a pensar seriamente, como todos nosotros cuando llegamos a esa edad, ¿qué voy a hacer con la vida? Y ¿cómo voy a ganar la vida? Como no nací rica, y lo sabía, decidí que quería ayudar a otros. Quería una profesión ¿por qué? Porque si tienes una profesión, si eres un profesional con licencia, tienes cierto nivel de control sobre tu propio destino. Yo me crié en los Estados Unidos durante los 70s y 80s, y vi el trato que le daban las corporaciones grandes a los empleados: reducciones masivas, despedidos, y no quería ese tipo de incertidumbre para mi vida. Así que decidí, ´bueno, tengo que ser profesional´. Y además hay un razón sentimental: mi papá era abogado en Cuba antes de llegar a los Estados Unidos tras la Revolución Cubana. Ãl era defensor público. Mi papá era y es una persona muy idealista, y cuando vino aquí conmigo, con mi hermano menor y mi mamá, no pudo ejercer leyes porque aquí tendría que revalidar, tomar un curso otra vez, estudiar derechos. Tuvo que cambiar de carrera y acabó dedicándose a la banca. Y tuvo una carrera brillante pero no era su vocación. Yo creo que su vocación era ser abogado. Así que quería honrarlo a él, seguir en sus pasos y ser abogada. Esas son mis razones de por qué decidí ser abogada.
Noticias d – Y ser abogada especializada en inmigración…
Sí… después de que tomé la decisión que iba a estudiar Leyes, me aceptaron en la Universidad de California, la Escuela de Leyes en San Francisco. Todavía no sabía qué rama de leyes o derechos quería ejercer, entonces en mi segundo año tomé un seminario de Ley de Inmigración, y en ese tiempo Haití estaba bajo el mando de Baby Doc, un dictador muy represivo. Y empecé a leer en las noticias de un bufete en Miami y un abogado en particular en Miami, Ira Kurzban, que ahora somos socios y quién en su momento me contrató, que estaba argumentando casos ante la Corte Suprema defendiendo a los haitianos que habían venido aquí buscando refugio, asilo político. Y eso me inspiró y decidí que había encontrado lo que de verdad quería ejercer, la rama de leyes que me interesaba. Yo también soy inmigrante y refugiada. Y no es una coincidencia que muchos de mis colegas abogados en la materia también son inmigrantes o hijos de inmigrantes. Por eso creo que tenemos una empatía natural por los inmigrantes y los desafíos que enfrentan cuando vienen a un país nuevo.

Noticias d – ¿Nos puede contar un poco más de por qué dice que es inmigrante y refugiada?
Bueno, mi papá nació en la República Checa, en Checoslovaquia, antes de la Segunda Guerra Mundial. Ãl huyó de niño con sus padres y su hermano mayor, fueron a Bélgica, donde invadieron los nazis, y luego a Francia, donde también llegaron los nazis. Arribaron a Bordeaux, donde el cónsul portugués (Aristides de) Sousa Méndes, famoso por ser como ´un Schindler de Portugal´, estaba facilitando visas para judíos y refugiados. Mi familia no era judía pero eran nacionalistas checos, progresistas y anti-fascistas. Así que les dieron una visa, mi abuelo logró un trabajo en Cuba y allá fueron. Y mi mamá española huyó con su familia hacia Cuba durante la Guerra Civil Española. Así que los dos se criaron y conocieron ahí, por el tumulto que había en Europa durante esos tiempos. Y después, ya casados salieron de Cuba a los Estados Unidos. Así que es una respuesta muy larga y complicada a la pregunta inicial de ´¿por qué decidí ser abogada?´. Pero es una respuesta honesta que me tomó un tiempo largo darme cuenta.
Noticias d – ¿Qué hito recuerda de sus años como profesional y qué la diferencia de otras abogadas?
Esa pregunta no me gusta porque no puedo elegir un caso que me haya marcado. He tenido tantos buenos momentos con los clientes que no puedo elegir uno, me siento muy honrada de haberlos podido ayudar a realizar su sueño americano. He llorado con ellos, vaya alegría, hemos luchado juntos; así que no puedo dar un solo ejemplo. También estoy muy orgullosa de ser socia en mi propio bufete con mis socios. Nos llevamos bien, todo el mundo contento y ejercemos en un nivel muy alto. Eso da mucho valor y sentido a mi vida. Mi bufete decimos que es boutique, somos unos 20 profesionales ejerciendo juntos. No somos una fábrica, no tenemos 600 abogados. Es un poco más íntimo, así que podemos intercambiar ideas, hablamos, nos reímos, nos gritamos, de vez en cuando nos quejamos, pero es como una familia.

Noticias d – ¿Qué otras actividades recreativas la apasionan, algún pasatiempo en particular?
Sinceramente, mi trabajo me absorbe. Es una parte tan grande, probablemente desproporcionada de mi vida, que no tengo mucho tiempo para pasatiempos, pero sí me relajo cocinando, me encanta, y soy una buena cocinera gracias a mi mamá, que me enseñó. Mi especialidad son los frijoles negros estilo cubano. Y he perfeccionado el picadillo. También me gusta leer, me encanta, y especialmente historia política y militar de la Segunda Guerra Mundial, me fascina, probablemente por la historia de la familia de mi papá. Me gusta viajar, que viajo con mi esposo cuando tenemos la oportunidad.
Noticias d – ¿Su esposo también es abogado?
No, él odia a los abogados, jajaja. La empresa de él era cliente de mi bufete y hace muchos años nos conocimos de esa manera. Ãl es muy conservador, yo no.
Noticias d – ¿Y en esas diferencias ideológicas aparecen las lógicas discusiones?
No, no, no hablamos de política, antes sí pero ya no, era demasiado emocional.


Noticias d – Por último ¿qué le diría a alguien que quiere estudiar Leyes?
Amo mi carrera, me encanta. Yo sé que hay otros abogados que lo ven diferente. Cada persona tiene su propia historia, pero para mí ha sido magnífico. Es importante escoger la escuela de Derecho donde uno va a estudiar, eso puede determinar el futuro que uno tiene, las opciones que tiene cuando uno se gradúa. Pero no creo que se debería preocupar a alguien acerca de qué rama de Leyes van a ejercer hasta que avancen un poco. Así tienen un poco más de información. Y hay que ser realista también, es caro ahora estudiar. En Estados Unidos te cobran hasta las universidades públicas. Y la realidad es que hay otra manera, en Europa o países como Argentina, donde las universidades públicas accesibles son la norma. Ojalá fuera así en los Estados Unidos porque es injusto y malo para nuestra sociedad que haya limitaciones para la educación universitaria, que crea oportunidades para todos. Y hay muchas personas que no pueden pagarla.
La Dra. Tetzeli tiene una faceta «youtuber» en el canal oficial del bufete Kurzban Kurzban Tetzeli & Pratt Partners, donde conversa con el también abogado y socio de la firma, Kevin A. Gregg, sobre la materia de la cual es experta: derecho migratorio. El primer capítulo de las «Tetzeli Talks», a continuación.
Noticias(d)
8 Octubre 2024