Ecuador destina USD 4 millones para reforzar la protección de sus manglares

El financiamiento internacional permitirá sostener acuerdos comunitarios y consolidar un esquema ambiental con impacto social y climático a largo plazo.

Ecuador destina USD 4 millones para reforzar la protección de sus manglares

El Estado ecuatoriano puso en marcha un nuevo impulso a la conservación de los manglares, uno de los ecosistemas más sensibles y estratégicos de su costa, a partir de una inversión de cuatro millones de dólares orientada a fortalecer su resguardo y uso sostenible. El desembolso se inscribe en una política que busca combinar preservación ambiental, desarrollo local y adaptación al cambio climático.

Los fondos provienen de una donación del Fondo Verde para el Clima y se canalizan a través del programa Manglares para el Clima, bajo la órbita del Ministerio de Ambiente y Energía. La iniciativa apunta a dar respaldo financiero estable a los Acuerdos de Uso y Custodia del Manglar, un esquema que delega en organizaciones comunitarias la protección y el aprovechamiento responsable de estos bosques costeros.

La capitalización de la subcuenta específica del programa permite garantizar la continuidad de esos acuerdos, considerados una herramienta clave para frenar el deterioro de los manglares y, al mismo tiempo, sostener los ingresos de quienes dependen de ellos. Según la información oficial, al menos 20 organizaciones comunitarias recibirán beneficios directos en esta primera etapa.

El proyecto cuenta con la coejecución de Conservación Internacional Ecuador y el apoyo financiero del Fondo de Inversión Ambiental Sostenible, en un modelo que articula recursos públicos, cooperación internacional y participación local. Desde el Gobierno, la iniciativa se enmarca en la agenda ambiental impulsada por la administración del presidente Daniel Noboa.

Las acciones se desplegarán durante seis años en cuatro zonas consideradas prioritarias: Cayapas-Mataje, en la frontera norte Muisne, en Esmeraldas el Golfo de Guayaquil y el archipiélago de Jambelí, en la provincia de El Oro. Estos estuarios concentran una alta biodiversidad y cumplen funciones clave como la protección costera, la captura de carbono y el sostén de actividades productivas tradicionales.

De acuerdo con las proyecciones oficiales, el programa permitirá mejorar las condiciones de vida de más de 41.500 personas vinculadas directa o indirectamente a los manglares y reforzar la protección de unas 3.400 frente a inundaciones y eventos climáticos extremos asociados al aumento del nivel del mar.

En términos ambientales, el objetivo central es frenar la pérdida de cobertura de manglar, afectada históricamente por la expansión camaronera, la urbanización y la contaminación. Además, se estima que la conservación y el manejo sostenible de estas áreas evitarán la emisión de alrededor de 4,6 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente.

Actualmente, Ecuador cuenta con 90 Acuerdos de Uso y Custodia del Manglar vigentes, que alcanzan a más de 6.000 personas en distintas provincias costeras. Las autoridades destacan este modelo como una referencia regional por su enfoque de corresponsabilidad entre el Estado y las comunidades, en un contexto donde la protección ambiental gana centralidad frente a los efectos del cambio climático.

NoticiasD

26 Diciembre 2025