
El histórico Zoológico de Quito comenzó una nueva etapa institucional con el lanzamiento de Wiwa Quito, una propuesta que redefine el papel del espacio y lo posiciona como el primer Parque Refugio de Animales Silvestres de Ecuador. La iniciativa busca ampliar las acciones de conservación, rescate y educación ambiental, al tiempo que incorpora una visión inspirada en la cosmovisión Kichwa sobre la relación entre los seres humanos y la fauna.
La transformación no se limita a un cambio de nombre. El proyecto plantea una evolución integral orientada a responder a los desafíos ambientales actuales mediante programas científicos, experiencias educativas y una mayor participación de las comunidades en la protección de los ecosistemas.
Según explicaron desde la institución, el objetivo es consolidar un modelo que combine bienestar animal, conservación de especies y generación de conocimiento para contribuir a la preservación de la biodiversidad tanto dentro como fuera de sus instalaciones.
La nueva identidad se apoya en una estrategia basada en cuatro grandes líneas de trabajo. La primera contempla la transición desde el concepto tradicional de zoológico hacia un parque refugio para animales silvestres rescatados, con nuevos espacios adaptados para especies como el oso andino y el jaguar, además de mejoras en la infraestructura veterinaria.
Otro de los ejes apunta a renovar la forma en que se acerca el conocimiento al público. En lugar de limitarse a la transmisión de información, el parque buscará generar experiencias inmersivas que permitan fortalecer el vínculo entre las personas y la naturaleza.
La propuesta también incorpora proyectos de conservación que integran investigación científica y saberes culturales. Entre ellos se destaca una iniciativa destinada a favorecer el regreso de especies nativas a la capital ecuatoriana.
Finalmente, Wiwa Quito pretende extender su impacto más allá de sus límites físicos, convirtiéndose en un punto de referencia para acciones de conservación y educación ambiental en distintos sectores de Quito y otras regiones.
Dentro de las iniciativas que ya se encuentran en marcha figura una reserva de aproximadamente 200 hectáreas destinada a proteger ecosistemas del Chocó Andino. Además, se desarrolla un programa de ciencia comunitaria enfocado en el monitoreo de ríos y quebradas de Quito.
La organización también impulsa actividades para que los ciudadanos conozcan y valoren los espacios naturales urbanos a través de experiencias guiadas en diferentes parques de la ciudad.
En el marco de esta transformación, el director de Wiwa Quito, Martín Bustamante, explicó: “El proyecto nació con una pregunta: ¿cómo podemos elevar nuestro impacto positivo en un mundo en cambio?”.
Uno de los primeros resultados concretos de esta evolución es la puesta en funcionamiento del proyecto denominado “Un hábitat para Sisa”. El espacio fue diseñado especialmente para una osezna andina rescatada y cuenta con más de 3.000 metros cuadrados adaptados a sus necesidades de bienestar y desarrollo.
La obra ya fue inaugurada y puede ser visitada por el público, convirtiéndose en un símbolo de la nueva orientación que busca adoptar Wiwa Quito.
La Fundación Zoológica del Ecuador, entidad responsable del parque, trabaja desde 1997 en el rescate, rehabilitación y cuidado de animales silvestres. A lo largo de estos años se consolidó como una de las organizaciones de referencia en materia de bienestar animal y educación ambiental en el país.
Actualmente administra un predio de unas 12 hectáreas, brinda atención a más de mil animales por año y recibe cerca de 200 mil visitantes anuales, cifras que reflejan el alcance de una institución que ahora apuesta por una nueva etapa centrada en la conservación y la convivencia con la naturaleza.
Con información de El Comercio
NoticiasD
12 Junio 2026