
Así lo indica un informe reciente del banco estadounidense JP Morgan, que destaca la resiliencia del empleo, la estabilidad de la informalidad y el crecimiento de los salarios reales.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la tasa de desempleo se ubicó en 9,2% en febrero de 2026, el nivel más bajo para ese mes en la serie histórica. En las principales ciudades, el indicador alcanzó el 8,5%, en línea con los registros de 2025.
El informe de JP Morgan subraya que, aunque el crecimiento del empleo se moderó, se mantiene en terreno positivo. La creación de empleo aumentó 1% en febrero, tras una leve caída en enero, lo que confirma una expansión sostenida, aunque a menor ritmo.
El dinamismo del empleo privado fue central en la generación de nuevos puestos de trabajo. Sectores como manufactura, construcción, entretenimiento y comunicaciones lideraron el crecimiento, tanto en el ámbito nacional como urbano.
Además, el informe destaca que los principales motores del empleo fueron:
Esta diversificación permitió sostener la estabilidad del mercado laboral pese al contexto de cambios en la política salarial.
Uno de los puntos más relevantes del análisis es la estabilidad de la informalidad. A nivel nacional, la tasa se mantuvo cerca del 55% desde mediados de 2025, mientras que en zonas urbanas se ubicó en 41,7%, muy cerca de su mínimo histórico.
“No se observan indicios claros de un aumento del empleo informal”, señala el informe de JP Morgan, lo que refuerza la idea de un mercado laboral equilibrado.
El aumento del salario mínimo tuvo un impacto directo en los ingresos. Según el banco, los salarios nominales crecieron 11% anual en enero, mientras que los salarios reales avanzaron 5,5%.
Este incremento mejora el poder adquisitivo de los hogares y podría traducirse en un mayor consumo en los próximos meses, fortaleciendo el mercado interno de Colombia.
A pesar del buen desempeño general, el informe advierte sobre un desafío estructural: la baja participación laboral. Tanto a nivel nacional como urbano, las tasas se mantienen entre 1,5 y 1,7 puntos porcentuales por debajo de los niveles previos a 2020.
Esta limitación podría afectar el crecimiento económico a mediano plazo, incluso en un contexto de empleo sólido.
El balance de JP Morgan es claro: el mercado laboral colombiano ha logrado absorber un aumento significativo del salario mínimo sin deteriorar sus principales indicadores.
Con bajo desempleo, informalidad controlada y salarios en alza, Colombia inicia 2026 con un escenario laboral estable, aunque con desafíos pendientes en participación y crecimiento sostenido.
NoticiasD
7 Abril 2026