
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó las Estimaciones y Proyecciones de Población, base 2024, que muestran que la población de Chile alcanzará 20.150.948 personas en junio de 2026, una cifra que marca un hito demográfico en el país vecino.
Estas estimaciones se basan en datos históricos y en la actualización del Censo de Población y Vivienda 2024, que fue aplicado durante el año pasado y permitió contar con cifras más precisas tras más de dos décadas sin mediciones confiables del total de habitantes.
Según el INE, después de 2026 la población seguirá creciendo hasta llegar a un máximo de 20.643.490 habitantes a mediados de la próxima década (2035). Pero a partir de 2036 comenzaría un descenso gradual que llevaría la población a cerca de 16,97 millones en 2070.
Este comportamiento demográfico responde a varios factores como la caída de la fecundidad, el envejecimiento sustentado de la población y los cambios en los patrones migratorios que modelan la demografía chilena en el largo plazo.
La proyección del INE indica que la fecundidad en Chile cayó por debajo del nivel de reemplazo generacional, lo que significa que las mujeres, en promedio, tienen menos de 2,1 hijos a lo largo de su vida reproductiva. Se estima que la Tasa Global de Fecundidad (TGF) pasará de aproximadamente 1,06 nacidos por mujer en 2024 a 0,92 en 2026 y continuará por debajo del nivel de reemplazo hasta por lo menos 2035 antes de mostrar una recuperación moderada hacia 2070.
Este descenso de la fecundidad afecta el crecimiento natural de la población, que consiste en la diferencia entre nacimientos y defunciones. El INE proyecta que a partir de 2028 las defunciones superarán a los nacimientos, marcando un punto de inflexión importante en la dinámica demográfica.
Además, la esperanza de vida al nacer continúa aumentando. A pesar de los efectos de la pandemia de Covid-19 entre 2019 y 2021, la expectativa de vida ha seguido una trayectoria ascendente en las últimas décadas. Para 2026, se proyecta que la esperanza de vida promedio sea de 81,8 años, con 79,5 años para hombres y 84,3 años para mujeres.
La migración también juega un papel relevante. Aunque el saldo migratorio (diferencia entre inmigración y emigración) alcanzó su punto máximo en 200.000 personas en 2018, las restricciones por la pandemia y otros factores han hecho que esa cifra disminuya en los años posteriores. El INE proyecta que esta variable se vaya estabilizando hacia 2040, influenciando el tamaño de la población total.

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La combinación de baja fecundidad y mayor esperanza de vida lleva a una población cada vez más envejecida. El INE estima que para 2070 alrededor del 40% de la población tendrá 65 años o más, mientras que la proporción de menores de 15 años se reducirá notablemente.
Este fenómeno implica un índice de envejecimiento creciente, que se refiere a la relación entre adultos mayores y jóvenes en la sociedad. Según las proyecciones, desde 2028 habrá más personas mayores de 64 años que menores de 15, y para 2045 la población adulta mayor triplicará a la de niños y adolescentes.
Para las autoridades, estos datos constituyen un llamado de atención para adaptar políticas públicas y sistemas sociales, especialmente en áreas como salud, pensiones, educación y cuidados de largo plazo. El biministro de Economía y Energía, Álvaro García, destacó que las cifras deben orientar el diseño de políticas que hagan frente a una sociedad con menores tasas de natalidad y un envejecimiento acelerado.
En ese sentido, García también enfatizó la importancia de proyectos como el de Sala Cuna Universal, una iniciativa que busca apoyar a las familias con hijos pequeños y mejorar las condiciones para quienes desean tener hijos sin sacrificar proyectos de vida personales.
Las proyecciones del INE no solo ofrecen datos numéricos, sino que también plantean preguntas clave sobre el rumbo del desarrollo social y económico del país. El crecimiento poblacional hasta 2035 sugiere una etapa de expansión que podría requerir mayores inversiones en infraestructura y servicios básicos. A la vez, el posterior declive proyectado hacia 2070 subraya la necesidad de repensar modelos de educación, empleo y apoyo a la tercera edad.
Las cifras también reflejan cómo cambian las estructuras familiares y las prioridades sociales en Chile. Desde enfoques de políticas públicas hasta debates sobre migración, natalidad y bienestar social, estos datos constituyen un insumo esencial para gobiernos, investigadores y ciudadanos interesados en el futuro demográfico del país.
Foto: Radio UdeC
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29 Enero 2026