
El virus de la inmunodeficiencia humana continúa siendo una de las infecciones más conocidas a nivel mundial. A pesar de los avances científicos en prevención y tratamiento, persisten creencias erróneas que generan desinformación y estigmatización. En la Argentina viven alrededor de ciento cuarenta mil personas con VIH, un trece por ciento desconoce su diagnóstico y casi la mitad recibe detección en etapas avanzadas. Según datos oficiales, el noventa y ocho por ciento de los contagios ocurre por relaciones sexuales sin preservativo.
El VIH ataca a los linfocitos CD4, células fundamentales del sistema inmunológico, lo que debilita las defensas del organismo ante otras infecciones. La transmisión se produce principalmente por relaciones sexuales sin protección, el uso compartido de agujas o jeringas y de madres a hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia sin tratamiento. No se transmite por besos, abrazos, sudor ni secreciones nasales. La detección se realiza mediante análisis de sangre o, en algunos casos, saliva.
Entre los síntomas iniciales se destacan fiebre, dolores musculares, cefaleas, sudoración nocturna, lesiones bucales, sarpullidos o escalofríos. Existe un período de ventana cercano a un mes en el que los anticuerpos no resultan detectables, aunque muchas personas pueden no presentar síntomas durante años.
Las principales medidas de prevención incluyen el uso de preservativo, la no utilización compartida de objetos punzocortantes y el acceso a la Profilaxis Pre Exposición y Profilaxis Post Exposición. Los especialistas también recomiendan realizar análisis luego de mantener relaciones sexuales sin protección.

Aunque el virus no tiene cura, el tratamiento antirretroviral permite controlar la infección, mantener el sistema inmunológico y lograr una carga viral indetectable. Esta condición impide la transmisión por vía sexual. La medicación se administra mediante combinaciones de pastillas o inyecciones de uso continuo.
La infectóloga Florencia Cahn subrayó la necesidad de combatir los mitos: “Con tanta información que circula sin verificación, muchas ideas falsas se consolidan. Es clave recurrir a fuentes confiables”. En la misma línea, el médico Gustavo Lopardo remarcó que todos los profesionales de la salud pueden solicitar test de VIH como parte de los chequeos habituales. “Toda persona sexualmente activa debería realizarse al menos un test en la vida. En la Argentina es gratuito y está disponible en el sistema público, obras sociales y prepagas”, explicó.
Especialistas también aclararon que VIH y SIDA no son lo mismo, que las mujeres embarazadas con tratamiento no transmiten el virus, que la infección no afecta solo a la población LGBTIQ+ y que el sexo oral, aunque presenta menor riesgo, también puede transmitir el virus. Informarse correctamente resulta fundamental para prevenir, acompañar y disminuir el estigma asociado al VIH.
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1 Diciembre 2025