TDAH en adultos: por qué un diagnóstico tardío puede afectar el estudio, el trabajo y la salud mental

Especialistas advierten que muchas personas llegan a la adultez sin saber que tienen TDAH, lo que impacta en el rendimiento académico, laboral, las relaciones personales y la autoestima.

TDAH en adultos: por qué un diagnóstico tardío puede afectar el estudio, el trabajo y la salud mental

El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no siempre se detecta durante la infancia. Cada vez más personas reciben el diagnóstico en la adultez, después de años de enfrentar dificultades académicas, laborales y personales sin comprender el origen de esos problemas.

Especialistas señalaron que el retraso en el diagnóstico puede traducirse en bajo rendimiento escolar, abandono de estudios, cambios reiterados de carrera y obstáculos para desarrollar una trayectoria acorde con las capacidades de cada persona. En el ámbito laboral, también puede generar inconvenientes para cumplir objetivos, organizar tareas y mantener la estabilidad profesional.

Además, el TDAH puede afectar las relaciones interpersonales debido a dificultades en la regulación emocional, la impulsividad y la toma de decisiones. "Muchas personas llegan a la adultez cargando una historia de fracasos reiterados y construyendo una imagen muy negativa de sí mismas", explicó la neuropsicóloga María José García Basalo, subdirectora de la Maestría en Neuropsicología Aplicada de la Universidad Hospital Italiano.

El TDAH va mucho más allá de la falta de atención

Los especialistas remarcan que el TDAH no es únicamente un problema de atención o hiperactividad. Se trata de un trastorno del neurodesarrollo que afecta las funciones ejecutivas, es decir, las capacidades para planificar, organizar, administrar el tiempo, priorizar tareas, controlar impulsos y sostener la motivación.

En la adultez, la hiperactividad suele manifestarse como una sensación constante de "mente acelerada", mientras que las principales dificultades aparecen al intentar responder a las exigencias de la vida cotidiana.

Además, el trastorno suele coexistir con ansiedad y depresión, condiciones que pueden agravarse cuando el diagnóstico se retrasa.

Los mitos que dificultan el diagnóstico

El neurólogo infantil Esteban Vaucheret Paz advirtió que todavía persisten falsas creencias que retrasan el reconocimiento del TDAH. Una de las más frecuentes es asociarlo únicamente con niños hiperactivos e inquietos.

Sin embargo, muchas personas —especialmente mujeres— presentan síntomas menos visibles, como desorganización, distracción, olvidos frecuentes o un gran esfuerzo para mantener la concentración, sin generar problemas de conducta que llamen la atención.

También persisten mitos como pensar que una persona con buen rendimiento académico no puede tener TDAH, que el trastorno es consecuencia de una mala crianza o que desaparece con la edad.

La importancia de un diagnóstico temprano

Los especialistas coinciden en que recibir un diagnóstico y acceder a un tratamiento adecuado puede cambiar significativamente la calidad de vida. Comprender el origen de las dificultades permite desarrollar estrategias para mejorar el desempeño académico, laboral y social, además de reducir el impacto sobre la autoestima y la salud mental.

Aunque muchas personas experimentan el dolor de pensar en las oportunidades perdidas por un diagnóstico tardío, los profesionales destacan que contar finalmente con una explicación también representa un alivio y el punto de partida para construir nuevas herramientas y mejorar su bienestar.

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NoticiasD

13 Julio 2026