
Los salarios registraron una suba del 2,5% en enero, pero no lograron superar la inflación del mismo período, que alcanzó el 2,9%. El dato surge del último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos, que evidenció una nueva pérdida del poder adquisitivo en el inicio del año.
El incremento salarial mostró un comportamiento dispar entre los distintos sectores del mercado laboral. Mientras algunos segmentos quedaron rezagados frente al avance de los precios, el empleo informal logró posicionarse por encima del nivel inflacionario mensual.
El informe oficial detalló que el sector privado registrado aumentó sus salarios un 2,1% en enero, por debajo del índice de inflación. En la misma línea, los trabajadores del sector público registraron una suba aún menor, del 1,8%, lo que profundizó el atraso frente al costo de vida.
En contraste, el sector privado no registrado mostró una mejora del 4,4% mensual, lo que lo convirtió en el único segmento que logró superar la inflación en ese período. Este comportamiento refleja una dinámica heterogénea en la evolución de los ingresos, con brechas cada vez más marcadas entre trabajadores formales e informales.
En términos interanuales, el índice de salarios acumuló un incremento del 37,7%, aunque este crecimiento también se analizó en un contexto de inflación elevada durante los últimos 12 meses.
El Índice de Precios al Consumidor se ubicó en 2,9% en enero, lo que marcó una referencia clave para medir el impacto real de los aumentos salariales. La diferencia entre ambos indicadores volvió a reflejar la dificultad de los ingresos para acompañar el ritmo de los precios.
Las primeras proyecciones privadas anticipan que la inflación de marzo podría ubicarse nuevamente cerca del 3%, lo que mantendría la presión sobre el poder adquisitivo de los trabajadores. Distintas consultoras detectaron comportamientos dispares en los precios, con subas en rubros específicos y cierta desaceleración en alimentos durante algunas semanas.
Factores estacionales como el inicio del ciclo lectivo impulsaron aumentos en Educación, mientras que también se registraron variaciones en indumentaria, tarifas de servicios públicos y combustibles. Estos elementos explican parte de la inercia inflacionaria que todavía persiste en la economía.
El contexto económico mantiene la atención sobre la evolución de los salarios y la inflación en los próximos meses. La posibilidad de que los precios continúen en niveles cercanos al 3% mensual plantea un desafío para las negociaciones paritarias y la recomposición de ingresos.
En paralelo, el presidente Javier Milei reiteró su objetivo de reducir la inflación de manera sostenida e incluso eliminarla durante su mandato. Sin embargo, los indicadores actuales muestran que la desaceleración enfrenta dificultades para consolidarse en el corto plazo.
En este escenario, la evolución del poder adquisitivo dependerá tanto de la dinámica inflacionaria como de la capacidad de los salarios para recuperar terreno. Mientras tanto, los datos de enero marcaron el inicio de un año en el que la tensión entre ingresos y precios continúa como uno de los principales ejes de la economía argentina.
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25 Marzo 2026